Desde que se anunció el regreso de Black Sabbath, el mentado 11/11/11, surgieron complicaciones: en primer lugar, la triste situación de Tony Iommi, que se enfrenta a un cáncer linfático. La banda, para facilitar el traslado de su guitarrista, mudó las grabaciones de Estados Unidos a Inglaterra.

Ahora, el problema llega desde la batería, ya que Bill Ward publicó una carta explicando que sueña con ser parte del retorno pero una cuestión de dignidad se lo impide, porque piensa que sus compañeros le faltaron el respeto con el contrato que le ofrecieron.

“Quiero un contrato que muestre respeto hacia mí y hacia mi familia, un contrato que honre todo lo que he hecho por Black Sabbath desde sus principios”, aclaró el músico. “No lo hago por codicia, por llevarme un trozo más grande del pastel. No es la primera vez que me marginan”, agregó.

Finalmente, Ward pidió a los fanáticos del conjunto que en el caso que su solicitud no tenga lugar y sea reemplazo por otro baterista no lo responsabilicen por no poder ver a la formación original de vuelta. “Lo último que quiero es defraudarlos”, dijo.