ENTREVISTAS

Cielo Razzo: “Todo debería ser más federal”

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Hablamos con Pablo Pino, el cantante de la banda rosarina, antes de su show de este fin de semana.

Llegar es difícil, pero mantenerse lo es aún más. Cielo Razzo sigue estando en lo más alto de su juego hace rato. Llenar lugares como Museum es moneda corriente y, curiosamente, esta será la primera vez de la banda rosarina en el legendario recinto de San Telmo. Hablamos con Pablo Pino sobre su rol de compositor en la banda y el lugar del rock del interior.

Después de año y medio de rodaje ¿cómo crees que las canciones de “Tierra nueva” se acoplaron al repertorio de la banda?

Se acoplaron genial. Ya son parte del grupo general de las canciones, más allá de que hay algunas que se van convirtiéndose en clásicos, por cómo responde la gente. Se disfrutan de forma más relajada.

Te preguntaba porque, exceptuando “Barón”, tal vez sea el disco menos rockero en el sentido ortodoxo de la palabra. Como que se sacaron las etiquetas…

Creo que uno disco a disco va encontrando su color y ahora se dio esto que decís. También tiene que ver con la evolución que hemos tenido con los años. Ahora tal vez queremos mostrar esa faceta más cancionera.

Ustedes son bastante prolíficos. Cada dos años están sacando material nuevo. ¿Te pones vos alguna presión de estar generando canciones todo el tiempo?

No, porque por suerte lo tomo como un hecho bastante natural. No hay presión, pero sabemos que hay que realizar el trabajo, que hay fechas. Tratamos de mentalizarnos así.

Si bien son una banda cancionera, creo que sus composiciones tienen muchos arreglos, cosas que no son obvias. ¿Cómo te acoplas vos a la parte musical?

La canción tiene varios elementos. A mí lo que más me interesa es trabajar la parte melódica de la voz y acompañar desde ese lado, más allá de los arreglos de los instrumentos. Ahí me abro más y dejo que los chicos hagan lo suyo. Obviamente si tengo ideas las tiro, pero no es donde yo pongo más el ojo. Mi lugar ese ese, la parte melódica vocal.

Creo que tus letras tienen varias lecturas. Hay veces que creo que querés ser más directo pero el subconsciente te hace darle una vuelta de tuerca. ¿Cómo crees que fuiste evolucionando como compositor?

Intento ser orgánico, no forzar melodías, que la canción fluya. Después dentro de la canción hay que trabajar bien la cuestión del mensaje. Hay canciones más directas, con una cosa más frontal y otras que tienen algo más metafórico, donde le buscas una vuelta de rosca. Los dos lados son divertidos para trabajar para mí.

Y cuando tenés que cantar las canciones de los primeros discos ¿te reconoces ahí todavía o te parece una persona muy lejana en el tiempo?

Hay canciones con una cercanía sorprendente, que quiere decir que eran honestas. Y otras te podés sentir más lejos, pero en el escenario cobran vida y llegan donde tienen que llegar. Tenés que respetar lo que pasa ahí, donde se genera la magia. Por más que uno ya no concuerde con lo que dice, la canción tiene vida propia y uno se transforma en intérprete.

¿Sos de analizar mucho lo que escribís?

No tengo un protocolo. Algunas sí. Con algunas decís “¿Por qué escribí esto? No lo revisé como debería”. Intento de que tenga una lógica que me convenza primero a mí.

Antes hablábamos del tema “Barón” y este año se cumplen 10 años de “Grietas”. Ese disco habla de otra cosa, pero es interesante cómo ciertos conceptos siguen actuales. ¿Creés que es tarea del rock bajar línea?

Creo que sí, en algún punto. Vos como artista te vas colocando en el lugar que estás cómodo. Si hay algo que decir, hay que buscarle la manera y decirlo. Pero me parece que está bueno que el rock baje cierta línea que es pensada por mucha gente.

¿Sentís que tu público te pide eso, que hables de esas cosas?

No, son cuestiones propias. Capaz que la gente toma el mensaje para un lado, y ahí tenés vos que lograr que llegue para el lugar indicado.

¿Cambiaste vos como oyente de música desde que la banda ocupa gran parte de tu vida?

Cambié, pero soy un escucha bastante popular. No soy un tipo exquisito. Trato de escuchar cosas nacionales para ver qué está pasando. No escucho tantas cosas de afuera. Hay cosas en las que ya no creo y otras en las que comienzo a creer.

Ustedes siempre se encargaron de poner una banda rosarina cada vez que tienen un show importante en Capital. ¿Creés que hay algo musical o de actitud que una a las bandas de ahí?

Es como una comunidad que tiene otro color, otra forma de decir las cosas. Por eso tratamos de tocar con bandas rosarinas, para mostrar nuestra identidad, de dónde venimos, más allá de la identidad nacional. Si tenemos la posibilidad, obviamente se invita a los compañeros.

Pensaba en cómo Cielo Razzo es una de las pocas bandas del interior que puede vivir de la música y sin tranzar con tener que venirse a vivir en Buenos Aires. Son una especie de burbuja en el rock argentino…

Puede ser, pero tampoco fue buscado. Por montones de cosas nos tocó no irnos a Buenos Aires y hacer nuestro bunker en Rosario. Por ahí nuestra lucha es que decimos “debería ser todo más federal”, sin desmerecer a las bandas de Buenos Aires, que de alguna forma tiene sentido que salgan tantas bandas de allá, pero nosotros nos sentimos obligados a mostrar lo que pasa en el interior.

¿Pero sentís que por eso las cosas le costaron más?

No, hasta siento que nos costaron menos que a otros, que no pueden girar como quisieran o que no pueden transformar una pasión en un oficio. Nos costó, pero tampoco me gusta ponerme en el lugar que nos costó más que el resto.

  • Cielo Razzo se presenta el sábado 6 de mayo en Museum, Perú 535, C.A.B.A

 

 

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