SHOWS

The Muffs: Apuesta por el rock n roll

Por  | 

La banda norteamericana visitó el país por primera vez para realizar dos fechas, una en Buenos Aires y otra en Rosario. Crónica de lo sucedido en Niceto, el viernes.

El problema de traer grupos de culto al país es que, a veces, uno no sabe la cantidad de público que puede estar interesada en el evento, sobre todo si se trata de una primera visita. Sin dudas este era el caso de The Muffs, una banda que nunca ocupó las primeras páginas de las publicaciones musicales, pero que cualquier fan de la música de los 90 sabrá apreciar su aporte a la generación alternativa.

Minutos antes de que empiece el show, podemos ver un Niceto repleto con un público que saqueó el puesto de merchandising. Músicos de Valle de Muñecas, Poseidotica, Dos Minutos y hasta Nekro se pasean por el lugar. Está claro que nadie está acá porque es “la banda de la ex bajista de Pixies”.

Arrancando con “Nothing”, el recinto reacciona de inmediato. La banda suena filosa y en ningún momento toca de compromiso. Con un sonido que oscila entre un pop poderoso y un rock garagero, la garganta de Kim Shattuck está intacta. Con actitud ramonera, los clásicos pasan uno tras otro; “Lucky Guy”, “Sad tomorrow”, “Oh Nina”. Claramente no son una banda virtuosa y no necesitan serlo; las canciones le piden ese caos ordenado que son en escena.

Hace poco Kim nos comentaba cómo después de su paso por Pixies empezó a apreciar más a The Muffs. Claramente eso se ve en escena, con una banda que disfruta su trabajo. También, en esa entrevista, decía que su baterista, Roy McDonald, era mucho mejor que el de Pixies. Esa afirmación no está muy lejos de la realidad. Si bien cada uno tiene su estilo, Roy es una máquina tras los parches que nunca afloja. Entre un Keith Moon de The Who y un Clem Burke de Blondie, el baterista es el motor de la banda que hace que cada canción suene poderosa.

Con un recorrido por todos sus discos, entregan un sólido show de 70 minutos; más no es necesario. La apuesta salió bien: público numeroso y entusiasmado por un lado y banda encendida y contenta por el otro. Tardaron 25 años en venir, claramente no pasará tanto tiempo hasta su vuelta.

azafatodegira.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *