ENTREVISTAS

Dejalosangrar: “No pertenecemos a ningún género específico”

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Hablamos con la banda chilena antes de su presentación en el Motoclub de este jueves en Club V.

De a poco la escena underground chilena no nos es tan extraña. Lentamente bandas referentes como Yajaira, Perrosky, La bestia de Gevaudan y The Ganjas han pisado suelo porteño. Ahora es el turno de Dejalosangrar, un joven trío chileno que se pasea por la psicodelia, el jazz y el stoner. Hablamos con el bajista Rodrigo Robles sobre la historia del grupo.

Para los que no los conocen, ¿podrías contarnos un poco la historia del grupo?

La idea de formar una banda más menos con el sonido que tenemos nace a comienzos de 2007. Hernán y yo empezamos a buscar gente entre nuestros amigos para concretar el proyecto. Entre 2007 y 2011 fue una época de ir y venir de integrantes. Nunca hubo una formación estable, hubo harta música que quedó ahí. En ese tiempo nuestra idea era más tradicional, más como una banda de rock típica: dos guitarras, bajo, batería y voz. Hicimos el intento con varios amigos que ocuparon el puesto de cantante. También hubo épocas instrumentales. Desde el comienzo usamos el nombre Dejalosangrar que es una canción de los Rolling Stones que a mí siempre me ha gustado mucho. En 2011 hubo un punto de inflexión en toda esta historia. Conocimos a Jorge Habach, a quien yo había visto tocando en vivo en algunos recis por ahí con otra banda que tenía y lo invitamos al grupo a tocar la batería y aceptó de inmediato. En lo personal yo considero este punto como el momento real de formación de la banda. Es el momento en que estuvimos sólo los 3 que somos Dejalosangrar en la actualidad. Lo otro lo considero la prehistoria de la banda. No hubo registros formales de aquella época ni nada más concreto.
Desde el primer ensayo en que estuvimos los 3 comenzamos con la idea de componer cosas nuevas, dejar atrás la etapa anterior y no fijarnos en que nos faltaba gente sino a pensar que ser pocos es una ventaja y aprovechar lo que teníamos y sabíamos hacer. De forma muy natural empezamos a armar nueva música instrumental y esta “falencia” de no tener un cantante la transformamos en una ventaja y en una característica distintiva. Al cabo de 4 meses de estar tocando juntos teníamos el primer disco listo y lo fuimos a grabar. Desde ese punto en adelante han pasado muchas cosas más por cierto…

Vol. 2 es su más reciente placa. En su caso ¿cómo es el momento creativo? Y al mismo tiempo, ¿cómo se logra que cada pieza sea única y le escape a los clichés del género?

Siempre he pensado que el momento creativo dentro de la banda es, por decirlo de alguna manera, natural o automático. Creo que en los poco más de 5 años en que hemos estado los 3 juntos nos hemos aprendido a conocer, saber qué es capaz de hacer cada uno y hemos aprendido en que momento usar el silencio para darle espacio al otro (musicalmente hablando) y cómo hacer que las cosas caminen sin tener que hablar más de la cuenta o predefinir un camino, más bien la música misma va haciendo el camino.
Otra cosa importante para nosotros es no creer que pertenecemos a un género especifico, al contrario. Yo creo que estamos en todos los géneros musicales (espero que no se entienda de forma soberbia). Por cierto, hay cosas básicas que nos emparentan con el stoner, doom, sludge, etc… Pero mucha gente nos ha dicho que somos una banda post rock. Yo creo que está bien todo eso. Tenemos un poco de todo.

Yo creo que individualmente y como grupo tenemos claro que podemos hacer lo que se nos ocurra con nuestra música mientras eso nos haga felices sin tener necesariamente que encajar en ninguna parte. El objetivo es ser feliz y estar contentos con lo que hacemos. También el hecho de hacer música instrumental creo que nos aleja mucho de caer en clichés de algún género. Creo que no apelamos a historias o situaciones específicas, sino más bien a sensaciones, a emociones con las que cada oyente puede ir de viaje donde quiera.

El track “#28/27” es, sin duda, el más ambicioso del grupo. ¿Cómo fueron creándolo? Y debido a la inclusión de teclados y vientos, ¿pueden interpretarlo en vivo?

“#28/27” son dos temas… “28” es el que incluye piano y saxo. Todo partió con una idea de Hernán (guitarra) de hacer un tema muy simple, con dos acordes… En eso estábamos cuando en un momento en que salí de la sala (ensayamos en mi casa) le pedí a mi cuñado, Inti Berríos, que es saxofonista, que viniera a tocar con nosotros, y al rato ya estábamos armando el tema. El ensayo siguiente se sumó mi novia Ayelén con el piano y en un par de ensayos ya lo teníamos. Como te explicaba más arriba todo sucede de forma natural, quizás hasta un poco al azar muchas veces. Las cosas forzadas no nos funcionan bien. Hemos tocado el tema en vivo ya en varias oportunidades, y esperamos hacerlo siempre que podamos contar con los músicos invitados.
“27” es el tema que va pegado que es con guitarras acústicas. Ese lo grabamos en casa bastante tiempo después de grabar los demás temas. La idea es usar un tema que teníamos que funcionaba bien en ese formato acústico, lo que nos parecía atractivo para darle otras texturas al disco, ir por otros caminos. Nos gusta mucho como quedó.
Una cosa un poco fuera de contexto, pero que me gustaría explicar es que los temas no tienen nombres, tienen un número de acuerdo al orden cronológico en que fueron hechos… El primer tema que hicimos Hernán, Jorge y yo fue el número 18. En la etapa de lo que yo denomino “prehistoria” de la banda llegamos a tener 17 temas, muchos nunca tuvieron letra ni nombre, y empezamos a ponerles números, por tanto, al plantearnos como trío instrumental usamos esa misma lógica que ahora usamos de forma definitiva.

Ahora con más años como grupo ¿qué creen que mejoraron con respecto al Volumen 1?

El Vol. 1 fue grabado con la banda con 4 meses de estar tocando juntos. Fue muy rápido, pero también excitante. Por fin teníamos algo concreto después de tanto tiempo de intentarlo. Yo creo que en el Vol. 2 hay un sonido mucho mejor logrado desde el punto de vista técnico. En lo musical creo que hemos ido definiendo una personalidad como banda.

El rock duro y valvular en Chile parecería ser algo underground desde aquí, pero últimamente hubo un cambio. Yajaira fue invitado de Black Sabbath, bandas como Hielo Negro o The Ganjas tocan en festivales grandes. ¿Creen que hubo un cambio en el público? ¿Creen que ahora se aprecia más lo que hacen bandas como ustedes?

Yo creo que sigue siendo underground. Es cierto que las bandas que dices tocan en festivales grandes, pero no siempre. Me atrevo a decir que la mayoría de las veces es en recis pequeños. Si Yajaira tocó en lo de Black Sabbath es porque llevan 20 años dándole duro, es imposible que luego de tantos años de hacer un excelente trabajo las productoras o medios oficiales los ignoren. Con respecto al público yo creo que la gente reacciona frente a las cosas buenas que ve. Y lo aprecia, pero no me atrevería a decir que no hay un cambio radical en el público. Sí es cierto que ahora hay hartas bandas relacionadas con el stoner y todo eso, pero son las mismas bandas y algunos colaboradores que han aparecido los que reman día a día para que las cosas funcionen y motivar a la gente que vaya a ver las bandas y compre los discos.

¿Qué es Dejalosangrar para ustedes?

Esta es una pregunta difícil. En lo personal es lo más importante que hago en la vida. Jamás ha sido un pasatiempo. Es algo que requiere mucho esfuerzo, pero que me hace muy feliz.

*Dejalosangrar se presenta el jueves 15 de diciembre junto a Soldati en Club V, Av Corrientes 5008, C.A.B.A.

azafatodegira.com

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