ENTREVISTAS

Trotsky Vengarán: “Después de las 11, Montevideo es un cementerio”

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Hablamos con la banda uruguaya antes de su show de este fin de semana en Buenos Aires.

Veinticinco años de rock no es nada para tomar a la ligera, y mucho menos en un lugar como Uruguay. Trotsky Vengarán es uno de los nombres más firmes a la hora de hablar de punk y rock and roll cruzando el charco. Antes de tocar en el Vorterix punk, charlamos con Guillermo Peluffo sobre pasado, presente y futuro del grupo.

“Relajo, pero con orden” es su nuevo disco. A esta altura pueden lanzar un álbum nuevo cada dos o tres años, y de hecho lo hacen; son una banda muy prolífica. Después de 25 años ¿cada disco nuevo sale por necesidad o en algún punto hay una rutina?

Hemos tratado de lanzar discos con asiduidad desde que nuestra carrera despegó, por decirlo de alguna manera. Los discos salen por la necesidad, nos arden las tripas. A veces se trata de expresarse, a veces las ganas de renovar el repertorio. No solemos tomar los discos como obras conceptuales o súper producidas. Los discos de Trotsky son una especie de foto de lo que es el ánimo y la situación de la banda en un determinado momento. No trabajamos en ideas nuevas todo el tiempo, solemos ponernos a componer a partir de una decisión consciente y por lo general en un par de meses hay material suficiente para un disco, que tratamos de grabar con la banda tocando en vivo y pensando en que las canciones se puedan sostener en vivo, sin recurrir a arreglos complicados de replicar sobre el escenario.

Leí por ahí que en algunas cosas cambiaste tu forma de componer. ¿Creés que habías llegado a una fórmula de canción de Trotsky? ¿Cómo lográs que un nuevo disco suene fresco e interesante sin caer en lo que se hizo antes?

Desde hace varios años componemos a partir de la melodía, trabajando en los temas con un par de guitarras acústicas. Sumamos una eléctrica con un amplificador de bolsillo para cuando hay cosas que necesitas escucharlas con algo de distorsión. Lo hacemos así porque ensayamos a un volumen muy alto y muchas veces hemos confundido volumen con fuerza. Pero como este año celebramos 25 de carrera, hicimos un par de shows revisitando discos viejos casi en su totalidad, y nos enfrentamos a distintos estilos de composición. Canciones más rústicas, temas que, por ejemplo, estaban construidos a partir de un riff, o de una sensación más climática. Y nos dimos cuenta de que esas canciones nos siguen gustando mucho, y que no entendíamos por qué habíamos dejado de hacerlas. Creo que los discos van variando entre sí, ofreciendo distintos tipos de canción, siempre dentro del amor por el rock y el punk rock de los 70 y 80 que nos caracteriza. Algo similar ocurrió con las letras. La realidad a través de los ojos de un adulto es más compleja y al momento de abordar algunas temáticas, algunas canciones se llenaron de metáforas o universos visuales más alegóricos. En “Relajo, pero con orden” se dicen cosas concretas de la nueva realidad social, sin perder humor ni poesía, muy aterrizado en la vida cotidiana.

Al momento de grabar, ¿integran al productor o al ingeniero sobre lo que pueda decir? ¿O tienen una idea muy precisa de lo que quieren antes de entrar al estudio?

La banda parte de la premisa de que, si hay alguien en la silla de productor, tiene la derecha en las decisiones creativas. Hemos trabajado con productores muy respetados, como Pablo Guyot, hemos trabajado con un referente absoluto de la música uruguaya como Jaime Roos, con amigos que conocen mucho a la banda como Gustavo Parodi, guitarrista de Buitres, o por ejemplo en el caso de Álvaro Villagra, con alguien que nos ha grabado desde el año 2000, que conoce mucho a la banda y que ha trabajado con todos los grandes nombres del rock latinoamericano. Con todos trabajamos de manera diferente y con todos llegamos a resultados diferentes, pero siempre cediéndoles la derecha a ellos. Por lo general confiamos en los productores, y es como un descanso para nosotros. En los discos autoproducidos por la banda hemos tenido de todo, desde discos que fluyeron, como este último, o “Cielo salvaje”, y discos que requirieron muchas discusiones para llegar a un consenso creativo, como “7 veces mal”. En este disco sabíamos exactamente lo que estábamos buscando y creemos haberlo plasmado bastante bien.

¿Por qué el nombre? ¿Qué tan cerca te gusta estar del relajo?

“Relajo, pero con orden” es una frase bastante típica del universo Trotsky. Esa especie de lugar común, de refrán o de muletilla que podrías haberle escuchado a tu abuela. Como “Libertad sí, pero no libertinaje”. Apareció en una letra que aborda el tema de los boliches y salas para tocar que son cerradas por vecinos por ruidos molestos. Esto está matando a la movida montevideana. Después de las 11 de la noche, Montevideo es un cementerio. El personaje que canta podría ser una vieja baldeando la vereda: xicen que se arma relajo adentro de este cementerio. Limpien antes de salir. Relajo, pero con orden.
Creo que pasa por tratar de identificar que detrás de este caos que es la banda, hay un método. Estar metido en el quilombo, pero con el punto de mira lo más fijo posible. Nos pasa mucho en los shows, a veces se descontrolan bastante, pero nos gusta pensar que la cosa no se nos va de las manos. Hacemos canciones para que muevas el esqueleto, para que cantes el estribillo, para que pierdas el control. Y en los shows queremos que la pases bien y te olvides de todo lo que pasa afuera. Queremos entretenerte con las armas que tenemos a disposición. Al rock le podés asignar un montón de misiones idealistas, como cambiar el mundo, cuestionar la autoridad o abrazar la irreverencia, pero al fin y al cabo si una banda de rock no te genera algo en un show se cae todo el castillo de naipes. Nosotros tratamos, ante todo, de dar un buen show de rocanrol. Lo demás vendrá solo. Y si no viene, al menos vos hiciste tu parte.

Varios dijeron que “Relajo, pero con orden” es el mejor disco de la banda en mucho tiempo. ¿Qué creés que pasó para que la gente y la prensa digan eso? ¿Lo sentís así también?

Para una banda un disco nuevo es como una novia nueva. Hay una etapa de enamoramiento con la obra, y en esa etapa precisamente estamos nosotros ahora. Estamos muy contentos con cómo suena, nos encantan las canciones y estamos muy ansiosos de presentarlas en vivo. Se dio que la gente recibió muy bien el disco, tal vez presa de un poco de ansiedad porque es nuestro primer trabajo de estudio desde 2013. Si esa sensación de que es lo mejor que hemos hecho en mucho tiempo perdura, bienvenida sea.

La relación con Argentina parece medio intermitente. Por momentos vienen seguido, por momentos pasan años sin poder verlos. Ahora parecieran estar en la primera opción. ¿Cómo describirían su relación con este país? ¿Dirías que hay un poco de amor-odio de las bandas uruguayas con Argentina?

Para nada sentimos que haya una relación de amor-odio con Argentina, al menos no en nuestro caso. Muy por el contrario, al tratarse de un país tan grande y con mucha más cultura de rock que Uruguay, es como una tierra prometida donde varias bandas uruguayas han triunfado. Hemos hecho intercambio con muchas bandas de allá que nos han tratado muy bien, como Mal Pasar, Expulsados, Violadores, Bulldog, Cadena o incluso bandas menos conocidas, pero con muy buena onda hacia nosotros. Esa relación intermitente de Trotsky se debe a que a veces nos da mucho trabajo organizar idas a Argentina y con los años uno se pone más vago para algunas cosas. Pero nos escriben mucho desde Argentina. Sabemos que hay gente que nos quiere y estas últimas idas a Buenos Aires nos han dejado muy contentos y con ganas de arremeter con todo.

Y con respecto a Uruguay, por más que puedan llenar lugares como el Teatro de Verano ¿sentís que Trotsky es una banda querida? ¿Creés que ocupan el lugar que merecen?

Creemos que Trotsky es una banda muy querida por sus fans, y muy denostada por otros. Pero vivimos en un pueblo chico donde el éxito es muy castigado. Cuando nos convertimos en un fenómeno generacional, los artistas más cercanos a nuestra estética no perdieron mucho tiempo en marcar sus diferencias. En su momento dolió, pero ya fue. Le rompimos las pelotas a mucha gente y no deja de ser divertido. Sabemos que ocupamos un lugar muy grande en el corazón de mucha gente y eso es un motivo de orgullo muy importante. Ver en los shows gente de 50 años que trae a sus hijos de 6 o 7, adolescentes, jóvenes, parejas que se conocieron en un show, gente que dejó de venir porque la vida se los tragó y que un buen día aparece en el medio del pogo, es una sensación incomparable.

¿Qué es Trotsky Vengaran para ustedes?

Nuestra criatura. Un monstruo con vida propia que sometemos a nuestra voluntad. El refugio privado donde te olvidas de toda la mierda que te pasa afuera, y donde todo gira en torno a nuestros caprichos. Nadie nos manda. Hacemos lo que queremos: tocamos la música que queremos, hablamos de lo que queremos, sacamos los discos al ritmo que queremos y tenemos la suerte de poder organizar los shows que queremos. Y de última nos parece que para eso es que son las bandas de rock, para hacer lo que se te dé la gana.

*Trotsky Vengarán se presenta el sábado 3 de diciembre junto a Reincidentes y Mal Pasar en el Teatro Vorterix, Av Lacroze y Alvarez Thomas, C.A.B.A.

azafatodegira.com

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