ENTREVISTAS

Javier Martínez y Willy Quiroga: “Somos laburadores del rock”

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Hablamos con los líderes de Manal y Vox Dei sobre el show que van a dar en conjunto, este viernes en el teatro Gran Rex.

A veces me preguntan cómo es hacerle una nota a gente legendaria de la música y la cultura. Siempre digo que es parecido a querer levantarte una chica en un boliche: tenés que generar una afinidad de la nada, esquivando los clichés, y diciendo algo que no hayan escuchado miles de veces para captar su atención.

La empatía y los años de experiencia hacen que sea muy fácil acercarse a Javier Martinez y Willy Quiroga; hay algo en la charla que te hace sentir cómplice. Eso sí, no los trates como leyendas.

¿De quién fue la idea de hacer este show en el Gran Rex?

Javier: Del productor, Martín Toledo. Pasa que con Willy hay una amistad, una afinidad y una admiración de años. Pero mejor que te cuente él cómo comenzó todo…

Willy: Bueno, nosotros comenzamos en Quilmes. Después, con mucho esfuerzo, nos mudamos a Capital, conocimos a la gente de Mandioca, grabamos el disco “Caliente” en el 69 y después una prueba de fuego fue cuando Jorge Álvarez nos puso de invitados de un show de Manal en el Teatro Coliseo a las 11 de la mañana. La gente recibió muy bien a las dos bandas. Y este show para mí es recrear ese momento. Vamos a tocar primero nosotros, en esta formación de trío que tenemos, luego Javier con su banda, y después juntamos a las dos bandas para hacer unos temas.

Quería llevarlos un poco por su historia. Hay una frase de Lemmy que dice “Yo recuerdo cuando el rock and roll no existía. Estaba la música de los padres y un día aparecieron Elvis y los Beatles”. Ustedes hicieron una música que no se hacía acá. ¿Qué fue lo que los sedujo para hacer lo que hacen? ¿La música, la rebeldía, el mensaje?

Javier: Un poco de todo eso.

Willy: Yo también recuerdo esa época, solo que acá había tango y folklore. Pero lo que me sorprendió cuando tenía 12 años fue la aparición de Elvis Presley y Bill Haley.

Javier: El sonido de la guitarra eléctrica. Te digo, yo amo el tango y el folklore y en mi álbum nuevo hice un tango, pero lo hice en swing. Pero sí, hay algo conectado a la rebelión adolescente. Pero también el impacto musical, un sonido nuevo. La guitarra eléctrica, el bajo eléctrico. El primer disco que me compré fue un 78 de Elvis. Cuando escuché el bajo eléctrico dije ¿Qué es esto? Era una novedad absoluta. Hoy es un recuerdo (risas)

¿Y desde un principio se sintieron identificados con el instrumento con el que fueron conocidos?

Willy: Primero fue la viola criolla, tocaba folklore. Después un amigo vino y me dijo si no quería tocar el bajo, que era una pavada aprender. Me trajo uno y aprendí. Pasaron los años y yo tocaba el bajo con él y un día aparece “Love me do” de los Beatles y escuché eso y creo que no pasó una semana para que me comprara una guitarra.

Javier: Yo empecé con la percusión. Empecé tocando candombe con mi viejo, que era uruguayo. Ya para los 14 me dediqué a aprender la técnica de la batería. Para los 16 compré una guitarra y empecé a estudiarla y de ahí la usé para componer, rara vez toqué la guitarra en un concierto; es mi instrumento de composición. Y seguí con la batería que fue mi primer amor. Pero la guitarra es mi instrumento para hacer canciones. Y me va bastante bien porque hice casi cien (risas)

Obviamente estamos hablando de otra época. ¿Sus padres los apoyaban en la decisión de ser músicos?

Willy: No, mi viejo me amenazó con un cuchillo, porque era panadero. Me lo puso en la garganta y ahí me fui a lo de mi vieja. Yo trabajaba con él en la panadería y me empecé a meterme más en la música y tenía que pedir un reemplazo en el sindicato. Y ahí a mi viejo no le convenía porque a mí me pagaba muy poco y al reemplazo le tenía que pagar bien. Pero cuando me amenazó me hizo un favor porque me fui a Berazategui y ahí conocí a los chicos de Vox Dei y me cambió la vida.

Javier: En mi caso mi padre estuvo a favor y mi vieja totalmente en contra. Típico. Mi vieja estaba tan en contra que no quería saber nada. No sabía qué hacía. Ella era española, volvió a vivir a Malaga y un día me dice “Lo tuyo es como Sabina ¿no?”. Y yo le dije “Sí, mamá” ¿Qué le voy a decir? Nunca se enteró que hice, siempre me descalificó.

¿Creés que eso te movilizo de alguna forma?

Javier: Sí, la contra ayuda. Te motivan a pelear más duro y te traen suerte.

Lo que siempre me impactó de ustedes, si bien existían Hendrix, The Who, Blue Cheer, es que el concepto de rock pesado no existía. ¿Cómo llegaron ustedes al sonido que tenían?

Javier: No creas eh. Estaba Hendrix, Cream, que los escuchábamos…

Sí, pero hacerlo acá, en español, en el último rincón del mundo…

Javier: Sí, eso era una locura total. Yo hice un tema muy pesado que es “Que pena me das” y duraba 6 minutos y medio y nadie lo quería pasar. Era muy loco.

Willy: Nosotros con “Genesis”, “Los libros”. Eran temas de 8 minutos. Pero eventualmente los pasaban. Los primeros que recuerdo son Fernando Bravo, Badía que nos hizo un reportaje. A ellos les preocupaba lo que estaba sucediendo. Querían apoyarlo.

Hay una leyenda de que Spinetta fue el que les dijo de hacer música en castellano

Willy: No. Voy a hacer una corrección. Nosotros al principio cantábamos en inglés. Creo que alguien del sello Mandioca nos mostró lo que estaban haciendo los Manal. Lo escuchamos y ahí nos marcaron el camino por dónde ir. Después sí, vino el Flaco una vez que tocábamos en el Pairó y nos preguntó porqué cantábamos en inglés. En el anecdotario está que Spinetta nos dijo, pero en realidad fue Javier Martinez, sin decirlo, solo escuchando su música.

Javier: Pero el Flaco estuvo en ese comienzo. Nos vino a ver al show debut de Manal y dijo “¡Por fin!”. Porque éramos cuatro peleando por eso; se nos reían en la cara.

Willy: A nosotros también nos vino a ver. Nos dijo: “Son una bola de acero que pega en la cabeza. Pero tienen un idioma entero a disposición ¿Por qué no lo usan?” Y a partir de ese momento “Bitersweet sugar” se convirtió en “Azúcar amargo”.

¿En ese momento había alguna competencia entre ustedes?

Willy: No. Y cuando te diga los nombres de las bandas vas a saber por qué; Los Gatos, Almendra, Manal, Vox Dei, Arco Iris, Alma y Vida. Ninguna se parecía con nadie. Si hubiésemos sonado parecido tal vez sí, pero acá cada una tenía su personalidad.

Javier: Cada banda tenía un estilo único. En ese sentido había un paralelismo con el movimiento británico de los 60. Los Hollies no se parecían a Dave Clark Five que no se parecían a los Animals. Además, había un compañerismo porque estábamos unidos contra los que nos decían que esto no iba a funcionar y que estábamos todos locos. ¡Éramos pocos!

Hoy disco como “El león” o “La Biblia” son clásicos. En ese momento ¿tenían en la cabeza cómo querían sonar o fueron experimentando mucho?

Willy: Un poco de las dos cosas. Lo que sucedía era que, como el movimiento era nuevo, para los técnicos también era nuevo. Acostumbrados a grabar folklore, ellos también tuvieron que aprender. También técnicamente era todo muy precario. “La Biblia” la grabamos en cuatro canales. Todos nos teníamos que acostumbrar.

No sé si son de escuchar su material viejo, pero hoy esos discos suenan completamente actuales. Hoy hay bandas nuevas comprando equipos vintage para sonar así.

Willy: Sí, pero eso sucede en todo con la gente. Sucede hasta en la ropa. Se adelanta y se vuelve todo el tiempo. Con la música pasa igual. Al principio las bandas grababan en crudo, después aparecieron los teclados, los sintetizadores, la tecnología y después se vuelve otra vez al crudo. Es una sinusoide.

Javier: Fíjate que hace poco, en Inglaterra, con toda la música que ellos han inventado, el disco número uno en ventas era la reedición en LP de un grandes éxitos de Elvis Presley.

Yo me acuerdo, Willy, que hace unos años, una radio te llamó para felicitarte tu cumpleaños. Iban a pasar un tema de Vox Dei, seguramente “Presente” y ustedes habían sacado “El camino” hace poco. Y vos dijiste ¿Por qué no pasan “El camino”? ¿Les molesta que estén festejando 50 años y la gente se quede con lo que hicieron en los primeros 5?

Javier: Sí. Mucha gente mira para atrás y es molesto, pero hay que comprenderlo. El comienzo está rodeado de un aura mística. El comienzo y el final es lo que siempre sobresale. En la biblia, los libros más leídos son el Génesis y el Apocalipsis. Con el tiempo uno lo acepta y lo comprende, pero hay que insistir.

Willy: Yo te lo pongo de esta manera. Si un médico tiene 80 años no puede ejercer la medicina como cuando tenía 20, tiene que renovarse o se le mueren los pacientes. La gente tiene que comprender que hemos evolucionado, el tiempo pasó y estamos en esta, no estamos allá.

Javier: Y los shows los manejamos un 50/50. Un 50 de clásicos, y un 50 de lo nuevo. Que lo nuevo tiene por ahí 35 años (risas). Pero además nosotros tenemos que demostrar que no nos dormimos en los laureles.

Igual, no sé si se dan cuenta, pero hay una camada de bandas jóvenes, como Poseidótica, Pez, Sauron o Los Antiguos que reivindican mucho lo que hicieron ustedes. Y así su música llega a gente muy joven…

Javier: Y está muy bien y los agradecemos. Nosotros somos pioneros de ese sonido. Manal y Vox Dei son bandas de canciones que tienen peso. Nosotros estamos contentos con lo que hemos hecho, pero todavía estamos acá. A veces nos presentan como “Leyendas vivientes”, son lugares comunes, de muletillas, que son con respeto, pero a veces son hirientes. Es como si nos dijeron “¿Todavía no te moriste”? Yo no soy una leyenda, sigo laburando.

Willy: Sí, y otra que me molesta es “Los dinosaurios del rock”. Los dinosaurios están extintos. Nosotros estamos vivos. Yo sé que lo dicen con la mejor intención, pero cae mal.

Javier Martinez: Yo noto que existe ese temor referencial. Vamos a un lado y empiezan “Bueno, acá estamos con estas dos leyendas…” Nosotros somos dos pibes con “lleca”, no con calle, que todavía laburan de músicos. Decí “estamos acá con Javier Martínez” y chau, con naturalidad. Leyenda, las pelotas.

*Willy Quiroga y Javier Martinez se presentan el viernes 2 de diciembre en el teatro Gran Rex, Av. Corrientes 857, C.A.B.A.

azafatodegira.com

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