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Carajo: Momento cúlmine

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El sábado, en un Luna Park lleno, el power trío ofreció -tal como anunciaban- el show más importante de sus 15 años de vida gracias a una puesta en escena de primer nivel y a una contundencia sonora deslumbrante.

A lo largo de su carrera, los Carajo jamás detuvieron su crecimiento y año a año mostraron una evolución constante, y no exclusivamente desde lo musical. Al transformarse en una banda independiente su desarrollo fue aún más notorio ya que pudieron tomar el control de cada una de las situaciones. Con el DVD “Hoy como ayer” (2016) lanzaron su segundo trabajo de esta manera. El sábado iban por su tercer Luna Park y anunciaban algo grande.

Y desde el vamos dejaron impresionados a todos, especialmente por las dos pantallas de gran definición que acaparaban todo el escenario. Y luego trasladar a los músicos del clip al vivo en semejanza fue algo increíble. El arranque con “Libres” y “Drama” detrás de una cortina led fue otro momento que impactó, todo acompañado con un audio demoledor, con un volumen súper fuerte y un impacto certero; nada tienen que envidiarle a una banda de primer nivel internacional.

Las ausencias de Ciro Pertusi (Jauría) y Wallas (Massacre) en la lista de invitados se resolvió de una manera inteligente y moderna, y ya que habían invertido en una gran puesta en escena aprovecharon todos los recursos para tener virtualmente a ambos, como si estuviesen ahí. Obviamente que se perdió la calidez que genera tener al invitado en  vivo, pero en general se logró disfrutar del momento. Con “Invisible”, la que entona Wallas, hubo un poco más de cercanía sobre todo cuando Corvata apoyaba con los coros.

El primer invitado real de la noche fue Luciano Scaglione, quién tomó el bajo para la canción “Humildad”. Corvata estuvo solo en el rol de cantante, algo raro para él, por eso se fue soltando a medida que la melodía transcurría. Con el dueto ramonero “The KKK took my baby away” y “Blitzrieg bop” tomó más protagonismo.

Un momento que debe haber sido muy emotivo para su líder fue cuando su hija Julieta, de 15 años, se hizo cargo del micrófono para “El llanto espiritual”. El solo echo de pararse frente a un estadio lleno y poder pasar el momento ya es para destacar. Para “De frente al mar” también los acompañó Miguel “Botafogo” Vilanova, el papá de Andrés.

Javier “Knario” Compiano marcó la diferencia y arrolló el escenario con su personalidad. “Cicatriz” le queda al dedillo y casi la tomó como propia. Pero en el clásico “Joder” también puso sus matices, además de generar una revolución con sus arengas hiper efectivas. Dejó a todos enloquecidos.

Con Fernando Ruíz Díaz (Catupecu Machu) la reacción fue un tanto más fría, aunque aportó lo suyo para un show histórico. Se encargó de “Maleficio”, la última de las cuatro inéditas que forman parte de “Hoy como ayer”. Se vino desde La Plata para decir presente, algo que la banda remarcó muchísimo. Tras más de dos horas y media se despidieron con “Sacate la mierda” y “Pura vida”.

Carajo anunciaba el show del Luna Park como el más importante de su historia. A veces resultan ser frases armadas para despertar un interés mayor. Pero el sábado pudieron darle forma real y generar el impacto que soñaban cuando empezaron a darle molde al sueño.

Redacción ElAcople.com

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