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O’Connor: Jinetes del rock

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La banda del ex vocalista de Hermética presentó su nuevo disco, “La grieta”, con buena asistencia de público el sábado en el teatro Vorterix.

Dentro de poco tiempo O’Connor cumplirá 20 años como banda. Durante ese periodo fueron forjando un sonido y una identidad, generando lo que hoy es bien sabido: su propuesta es bastante singular dentro de la escena local. Cuando el vocalista armó el proyecto con Hernán García, desde un principio quedó claro que esto no era una continuación ni de Hermética ni de Malón, sino que tenía otras inquietudes; sería el rock pesado el que marcaría el camino de ahí en más. Habría puntos de contacto con su pasado, algunos, pero buscaría otros rumbos. Los discos mostraron una búsqueda clara y definida, todos ellos; siempre hubo coherencia. Y así se mantuvieron estas casi dos décadas, prácticamente ininterrumpidas, salvo por el excesivo freno que se generó con el retorno de Malón a las tablas. Eso ya quedó atrás. En 2015 se rearmaron, volvieron a tocar, mostraron un tema nuevo (“Castigo y perdón”) y siguieron componiendo para editar lo que hoy es su flamante nuevo disco, “La grieta”, que presentaron oficialmente en el Vorterix el sábado pasado.

Las huestes se hicieron presentes una vez más, las luces se apagaron mientras sonaba una intro y la cosa arrancó lógicamente con un doblete de estrenos: “Diminitudes” y “Espejismos del Edén”. Desde el inicio el sonido fue muy bueno, potente y distinguible en la mezcla. La banda, como siempre ajustada, muy sólida y rockera hasta la médula. El sonido que logran Pablo Naydon en batería más Hernán García en bajo es una pared, y juntos, quizás, sean la mejor base pesada del país. Además de ellos se lucen Iván Iñiguez y Fernando Cosenza, repartiéndose los solos y complementándose en las rítmicas. Claudio estuvo feliz desde el principio, y apenas vio a la gente cantando los temas nuevos se le dibujó la sonrisa. Vocalmente impecable, siguió relajado y en su juego toda la noche.

La lista estuvo conformada por la mayoría de los temas de “La grieta”, más un recorrido por canciones de todos los otros discos. Así sonaron “Hijos del hombre”, “Egos en liquidación”, “Bendecido”,”La maldad”, “1976” y “Sangre para el rey”. Mención aparte para “Jinetes del rock”, el tributo de la banda a los cuatro fantásticos de Birmingham, que fue presentada con un “Bienvenido Black Sabbath a la Argentina”, y que interpretaron con un tecladista invitado más una puesta en escena acorde. No queda solo ahí la influencia sobre la banda, porque al sonar “Quien pudiera” o la reciente “Lo que más duele” se hace notorio todo lo que Ozzy (en la época con Randy Rhoads) significa para el grupo.

En las casi dos horas de show no baja la intensidad ni arriba ni abajo del escenario. Palo y palo, pocas palabras, mucha energía. Algunos temas les salen perfectos (“Jardín de la eternidad”), otros son gratamente infaltables (“Enroscando al mundo”) y hacia el final empiezan los clásicos; primero “Caníbal”, donde la banda es una locomotora, siguiendo con todo el público cantando “Río extraño” y el cierre con el clásico “Se extraña araña”. Se van apenas un momento para volver con un bis de dos covers: primero “Ana no duerme” (a esta altura fijo en la lista) para terminar definitivamente con “Memoria de siglos”, de Hermética, en gran versión. Un fin de fiesta que dejó contentos a todos. Merecidos aplausos bañaron al quinteto mientras se cerraba el telón.

No es nuevo: O’Connor da muy buenos shows y artísticamente se mantiene muy vigente. Esta presentación lo ratifica, por más que no haga falta. Los jinetes del rock local pasaron por el Vorterix, presentaron “La grieta”, triunfaron y siguen camino.

1 Comentario

  1. alvaro

    17 Noviembre, 2016 en 19:11

    che no tocaron hijos del hombre… bah ahora me haces flashear, pero estoy bastante seguro de q no lo tocaron

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