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Hellfest 2016: El Disney del metal

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Estuvimos en el ya legendario festival francés que año a año se confirma como uno de los mejores del mundo.

Edición número once del Hellfest, un festival que de boca en boca y a fuerza de criterio y buen gusto, fue ganando su lugar entre los mejores del mundo. Lejos de la megalomanía de eventos como el Wacken o el Download, el Hellfest es chico en comparación. Son 50.000 personas por día que se reparten entre diferentes escenarios. Y tal vez, en vez de apostar por artistas de mucho peso, que los hay de todas formas, es en los escenarios más chicos donde pasan las cosas más interesantes.

Durante cuatro jornadas, el tranquilo pueblo de Clisson es invadido por 50.000 metaleros. Litros y litros de cerveza corren por la ciudad en perfecta armonía; esto es una celebración. Catorce horas de distorsión por día donde el único problema son los grupos que se cruzan de horario. Seis escenarios: 2 principales, 4 temáticos y unos 50 grupos por fecha hacen que sea imposible aburrirse. A eso hay que sumarle el homenaje a Lemmy con fuegos artificiales y la película “Gutterdamerung”, que reúne a una decena de estrellas de rock mientras una banda toca detrás de la pantalla y Henry Rollins actúa en vivo.

Los consagrados

Con los años y a medida que el festival fue creciendo, los headliners tuvieron cada vez más peso, siendo Rammstein y Black Sabbath las estrellas de esta edición. Los alemanes volvieron a la ruta después de un parate para dar un show sin muchos hits, pero concentrado en el disco “Mutter”; una delicia para los fans. Pirotécnicos como siempre, mas allá de gustos musicales, Rammstein da un show que es un placer ver y por suerte llegarán con esta gira a Argentina.

Los padres del heavy metal también tocarán en el país y en esta gira despedida no podían dejar al Hellfest de lado. Nostalgia de lado, lo de Black Sabbath en vivo es realmente destacable, con rescate de canciones como “After forever”. Los vamos a extrañar, pero nos dejan en plena forma y en un punto muy alto.

Otra banda que se retira es Twisted Sister y los liderados por Dee Snider fueron tercera cabeza de cartel, no sin algo de polémica. Tal vez no tengan el mismo status de leyenda, pero en cuanto a show, el grupo de Nueva York está lejos de quedarse atrás. Sonaron de forma impecable, con grandes canciones de rock and roll a cuestas, con un Dee Snider más joven que nunca y con la ayuda de Phil Campbell de Motorhead para un homenaje a Lemmy, y después de semejante concierto nadie se atreve a dudar del motivo por el que Twisted Sister ocupa ese lugar.

Los nostálgicos

La fórmula de tocar discos clásicos de forma íntegra ya sabemos que es un éxito asegurado, por lo cual no fue difícil encontrar a varios grupos rindiendo homenaje a sus producciones más exitosas. Como sucedió en el Roxy hace un mes, Ratos de Porao celebró los 25 años de “Anarkophobia” ante una muchedumbre de brasileros y latinos que se acercaron a apoyarlos; pero la reputación de los paulistas en el mundo es real, por lo que que franceses, croatas y alemanes se acercan a ver a la leyenda del hardcore sudamericano. Paradise Lost no es una banda que apunte a la nostalgia. Con un gran presente, no necesitan de ese recurso y de hecho no lo hacen. Que la banda decida interpretar el disco “Gothic” a 25 años de su nacimiento es simplemente un regalo. Tal vez una estrategia bien pensada ya que esa misma hora Black Sabbath hacía lo suyo en el escenario principal. ¿El resultado? Una carpa atestada de gente que esperaba con ansias escuchar canciones que no sonaban hace décadas. Y por último tuvimos a King Diamond, interpretando el disco “Abigail” completo sumándole canciones de su etapa en Mercyful Fate. Si bien mantiene un status de culto, el rey sabe cómo hacer un show de estadio, siendo su presentación una de las mas ricas de festival.

Los clásicos de mañana

No se puede vivir del recuerdo: las bandas no van a estar por siempre y la sangre nueva es necesaria. Ghost no es ninguna promesa, es una realidad. Peleando el título de banda más convocante, los suecos tenían un as sobre la manga. Con un sonido más pesado, actores y niños coristas, entregan un gran show y callan a sus detractores con lo más importante: grandes canciones. Si hablamos de estrellas en acenso, lo de Volbeat es cada vez más fuerte. Si bien en los últimos dos discos relegaron su costado más heavy para ir por un camino más pop, los liderados por Michael Poulsen parecen tener la fórmula para llegar a las masas. Sin dudas las nuevas generaciones apuestan por la melodía; así lo confirman bandas como Bring me the horizon y Bullet for my valentine, que tratan de mezclar lo mejor de ambos mundos.

Los que nunca vamos a ver

Una de las mayores motivaciones de este tipo de festivales es tener acceso a todas esas bandas que es muy difícil ver por estas tierras. En el escenario punk, Converge y Refused demuestran de forma magistral que el género va más allá de los tres tonos, dando dos de los shows más intensos de todo el evento. De nuestra parte, las mayores perlas del festival estaban en el escenario dedicado al stoner y el doom. Hermano, sin dudas, se lleva todos los premios. El proyecto de John García de Kyuss llevaba varios años inactivo y solo volvió para este show especial. Con un repaso por toda su discografía, demostraron que el fuerte del grupo es el vivo y que merecen más reconocimiento. Entre los destacados de este escenario, podemos nombrar a The Skull, Earth, Melvins, Goatsnake, Fu Manchu y With the dead, la nueva banda de Lee Dorrian con miembros de Electric Wizard, dando uno de los poquísimos shows en su historia. Pero la estrella del evento es Sunn O))), desafiando los límites de la musicalidad. Lo suyo es un show hipnótico donde la experiencia traspasa a niveles físicos.

Las decepciones

Obviamente no puede ser todo perfecto y hay bandas que ya vienen teniendo unos cuantos traspiés. Testament simplemente no logra sonar bien en ningún lado. Uno a veces hasta lo atribuye al lugar, pero cuando 10 grupos suenan excelente y en el mismo escenario y vos no, bueno, algo mal estás haciendo. Slayer suena cansado y opaco en vivo, y las canciones nuevas no ayudan en nada. Lo mismo para Megadeth, aunque debemos decir que es en las nuevas composiciones cuando la banda toma un poco de brillo. ¿El resto? Un grupo queriendo sacarse de encima el repertorio.

A la altura de las circunstancias

Por suerte tuvimos buenos shows a montones, algunos sorpresivos, tal es el caso de Foreigner. Si bien es una banda que nació en el hard rock, son las baladas y los temas pop los que los hicieron famosos. Esta vez dejaron todo eso de lado para rockear, aunque sí, nadie pudo resistirse a cantar “I want to know what love is”. Otros, como Bad Religion, Jane’s Addiction y Anthrax, sin sorprender, sacan el show adelante a base de oficio. Otros, a pesar de la trayectoria, todavía se muestran con hambre, como puede ser Amon Amarth o Enslaved. Es muy difícil destacar a tantos grupos, pero uno sabe que bandas como Napalm Death, Entombed, Overkill, Sacred Reich, Turbonegro, Korn, Katatonia, Asphyx, Glenn Hughes y un larguísimo etc, nunca van a defraudar.

Así pasó una edición más del Hellfest, un evento tan atractivo y emocionante como agotador. Una maratón de 14 horas diarias viendo a héroes de nuestra adolescencia, perlas inimaginables y decenas de bandas por descubrir.

azafatodegira.com

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