DISCOS

Lo mejor de 2015: nuevos discos, nuevas drogas

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¿Qué se puede hacer salvo ver películas? se preguntaba Charly en su nave progresiva de La máquina de hacer pájaros. Los tiempos han cambiado pero mantenemos y ampliamos la premisa: la felicidad está al alcance. Películas, libros y sobre todo discos; diez discos que nos acompañaron en este 2015.

Blur – “The Magic whip”

Luego de su década ganada, los británicos se reinventan en el siglo XXI. Más cerca de las composiciones cargadas de alienación del Albarn solista, este disco marca el regreso triunfal de Blur: la nostalgia noventosa de “Lonesome street”, el pop delicioso de “Ghost ship” o el reflejo de la decadencia humana en “New world towers”. Como si fuera poco, su presentación en Argentina los mostró intactos.

Noel Gallagher – “Chasing yesterday”

Como si quedaran dudas de su talento, el mayor de los Gallagher continúa demostrando que es uno de los mejores songwriters de su generación (acaso el mejor). Con “The dying of the light” entrega una de sus más especiales baladas, “You know we can’t go back” es un exquisito flashback a los ’90, y “The heat of the moment” el hit para corear dentro de unos meses cuando se presente en la edición Argentina del Lollapalooza.

Keith Richards – “Crosseyed heart”

Keef ya pasó los 70 años de edad, y en su nueva producción está más vital que nunca. Realizando un recorrido por sus influencias logra construir un álbum que es un clásico instantáneo. Baladas para tomar whisky en la madrugada (“Robbed blind”, “Illusion”), rock stone (“Heartstopper”, “Trouble”) y blues del delta (“Blues in the morning”) conforman el disco del año.

Foals – “What went down”

Manchado por la cancelación de su show en Buenos Aires, “What went down” sigue siendo el mejor trabajo de los británicos. Madurez compositiva al servicio del hit (“Mountain at my gates”), el rock furibundo (“What went down”) o la balada (“London thunder”), Foals se afianza esperando dar el gran zarpazo. Los esperamos el año próximo.

Foo Fighters – “Saint Cecilia EP”

Grohl y compañía entregan la cuota de rock al palo que le faltó a “Sonic Highways”. Como regalo al finalizar la gira, el EP condensa lo mejor de la banda, guitarras bien al frente en “Savior breath”, melodías noventosas en “Sean”, calidez acústica en “Iron rooster”, y redención para gritar en estadios con “Saint Cecilia”.

The Dead Weather – “Dodge and burn”

Jack White hace todo bien, pero Alison Mosshart se gana el protagonismo; en este álbum simplemente está intratable, pasional y provocadora. Su voz estalla junto a los mejores riffs del súper grupo. Desde la explosión inicial de “I feel love (every million miles)” y durante cuarenta minutos, The Dead Weather es todo lo está bien en el rock de hoy en día.

Valle de muñecas – “El final de las primaveras”

Manza continúa en la búsqueda de la melodía perfecta, y en el intento, Valle de Muñecas entrega probablemente su mejor disco a la fecha, plagado de guitarras post-punk y sensibilidad pop. Empezando por el primer corte “1000 kilómetros”, son once tracks con alma de hit pero con calidad de clásico.

Luis Alberto Spinetta – “Los Amigo”

Con sonoridades que nos transportan a Invisible y a Jade, Spinetta regala su último haz de luz discográfico. Las sesiones de 2011 junto a su amigo de toda la vida Rodolfo García y Daniel Ferrón, conforman el EP en donde destacan el corte “Iris”, la joya “Canción del lugar” y el paisaje jazzero de la instrumental “El cabecitero”. Un álbum más para abrazar la voz del Flaco y no soltarla nunca más.

Courtney Barnett – “Sometimes I sit and think, and sometimes I just sit”

La revelación del año llegó desde Australia. Lejos de fórmulas pop prefabricadas, Barnett logra con su álbum debut un compendio de estribillos gancheros y letras irónicas. “Put me on a pedestal and I’ll only disappoint you” grita desde el desfachatado corte “Pedestrian at best”.  La balada “Small poppies” se torna casi un vals pesado, y Courtney es la nueva estrella pop pasada por whisky.

Hablan por la espalda – “Sangre”

“Los que se agitan en el calor son los que no están muertos”, ataca Fermín Solana en “Himno del incendio”. Presentado en el Salón Pueyrredón durante dos noches fulminantes del Festipulenta, el disco contiene ocho tracks repletos de pasión y lamento, punk rock, candombe y garra charrúa en un camino de redención que hace de este, el mejor álbum de Hablan por la espalda.

Redacción ElAcople.com

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