PELÍCULAS

Minions: bananas ATP

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La cartelera se tornó amarilla con la visita de estos ciudadanos en miniatura que, desde “Mi villano favorito 1 y 2”, llegaron para ser protagonistas. 

Hace tiempo que las películas animadas dejaron de ser una cuestión de niños. Las salas de cine, con la llegada del mundo animado, se poblaron de adultos que, armados con un hijo, sobrino o hermano de novia como excusa, ocupan las butacas de las películas que antes dejaban reproduciéndose en automático para calmar a sus fieras.

Con el desembarco del emporio Pixar, las historias tienen por target también a los niños más grandes: Monster Inc., Cars, Toy Story, Up, Ratatouille, Buscando a Nemo, son solamente algunos de los títulos que se fueron inmiscuyendo en el prime time dedicado a las películas serias de gente grande que de vez en cuando quiere dejar de serlo. Así, mientras los chicos piensan en qué quieren ser cuando sean grandes, los grandes se acuerdan de cómo era eso de ser chicos.

Desde Despicable me 1 y Despicable me 2 (Mi villano favorito 1 y 2),  Pierre Coffin desde la dirección, contaba la historia de Gru: un tipo feo, de nariz gigante, de una acidez y un morbo impecables, con un sentido refinado del humor y miles de seres exaltados a sus órdenes. El ejército amarillo llamaba la atención: de colores estridentes, con un ojo como de cíclope algunos, con el par de ojos saltones otros; las antiparras y un idioma muy particular, pedían salir de la pantalla y ganar terreno en la cartelera.

Aunque todavía quedaban dudas de la pasta de los Minions para ser protagonistas (no siempre esta receta es infalible: recordar el ejemplo sino de los Pingüinos de Madagascar),  Coffin, esta vez secundado por Kyle Balda, se las ingenió para hacer de esta precuela (Minions es la historia de cómo conocen a Gru) una película rendidora que encantará a cinéfilos grandes y cinéfilos chicos por igual.

En la búsqueda del jefe ideal, estos seres cansados del comunismo utópico en el que viven, buscarán un amo perfecto que los sume a la tendencia capitalista. Coffin y Balda, en francófona complicidad, trasladarán a los alimonados protagonistas a la cima de los clichés de una Inglaterra en la que deberán lucirse en defensa de la corona. Así: KevinStuart y Bob emprenderán su misión para encontrar un villano que los adoctrine: al parecer, el malvado de este capítulo tiene pollera, se llama Scarlett Overkill y viste las últimas tendencias de la moda.

La animación de avanzada, los colores estridentes y el humor más escatológico satisfacen a los infantes, y los diálogos elaborados y lo políticamente incorrecto a los no tanto. Quien mire Minions, podrá reírse con Andy Warhol, la Reina Isabel de Inglaterra, la ceremonia del té,  los hippies, o simplemente del ruido de un pedo; y mover el piecito con clásicos como The Kinks, The Beatles, The turtles que harán de esta, otra oportunidad para volver por un rato al País de Nunca Jamás.

Ficha técnica:

Minions (Estados Unidos, 2015)

Dirección: Pierre Coffin, Kyle Balda.

Voces Originales: Sandra Bullock,  Steve Carell, Michael Keaton, Steve Coogan.

Guión: Bryan Lynch

Música: Heitor Pereira

Montaje: Claire Dodgson.

Duración: 90 minutos.

 

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