COLOR

Luca, la auténtica antiestrella de rock

Por  | 

Leyendo el libro de Gillespi, “Blow!”, rescatamos varias anécdotas del cantante de Sumo: su costumbre de irse primero de los shows, bolsa de supermercado en mano; su vestimenta; su desapego a lo material; sus dotes de nadador.

En su libro “Blow!”, Gillespi dedica un capítulo a su historia con Sumo, historia que comenzó a partir de su acercamiento a Roberto Pettinato, al que admiraba por lo que escribía en El Expreso Imaginario, Satiricón y Eroticón, y sobre todo por ser parte de la banda liderada por Luca Prodan.

Hay distintas anécdotas de Sumo en el libro, en particular vinculadas a Luca, al que Gillespi definió como “magnético”. Así lo explica lo que le sucedió la primera vez que lo vio en vivo: “Cuando se apagó el último acorde se bajó de un salto, pasó abriéndose lugar entre la gente y salió. Fue el primero en abandonar el local (…) En una bolsa de nylon, como de supermercado, llevaba algunas cosas; ropa, una peluca. Y yo, como hipnotizado, me fui caminando atrás de él. Salió a la calle Corrientes y yo atrás de él, se cruzó de vereda y yo atrás de él. El tipo se quedó en la parada del 60, y yo a dos metros sin animarme a decirle nada, de tan impactado que estaba. Y vino el 60 y él se subió y se fue. Y yo me quedé ahí, preguntándome qué carajo me había pasado”.

Gillespi, a partir de sus recuerdos, nos pinta cómo era Luca, una antiestrella de rock auténtica: “Una vez le regalé una remera floreada, medio hippie, y no se la sacaba nunca. Loco, ¿no tenés otra remera? Andaba con un jogging lleno de agujeros y con un hilo en vez de elástico. Creo que realmente no tenía otra ropa. Eso contrastaba con lo exitoso que era Sumo: un grupo que llenaba estadios, y uno se imaginaba que el frontman bajaba de una limousine. Nada más lejano. Podría llenar Obras, y al día siguiente lo veías comiendo fruta en la plaza y hablando con cualquiera”.

En lo particular, nos quedamos con una anécdota de lo más sencilla pero de un tinte especial, que tuvo lugar en el 86´, cuando se dio una gran inundación en Buenos Aires. “Era un desastre. Y Luca había quedado en encontrarse con una mina. Él estaba en Avenida Santa Fe, y había quedado en encontrarse en Corrientes, así que agarró el medio de la calle y se fue nadando”.

Redacción ElAcople.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *