DISCOS

J Mascis: confortablemente sensible

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En su faceta intimista, el cantante y guitarrista de Dinosaur Jr entrega “Tied to a star”, una nueva producción solista. 

Resulta siempre más interesante cuando un artista en su faceta solista se aleja del sonido de la banda que lo vio nacer y desarrollar su talento; a la furia desgarradoramente guitarrera de Dinosaur Jr. se le oponen estos paisajes relucientemente acústicos que pinta Mascis en solitario. “Tied to a star” mantiene ese sonido pero destaca por sobre su discografía a partir de diez gemas radiantes.

“Me again” comienza con un arpegio relajante y placentero, transmite un confort que se extiende a lo largo de los diez tracks. La voz áspera y quebradiza de Mascis alterna con una dulzura que nos arropa, nos abriga hasta en el peor de los inviernos. En “Wide awake” (con Cat Power como invitada) vuelven a brillar los arpegios, nubes de cuerdas de una suavidad reparadora.

Predominan los acordes menores, esos que alcanzan de lleno nuestra fibra sensible, activando los recuerdos y la nostalgia, llevándonos a ese lugar en donde la tristeza es tan cercana al placer. “And then”, y más aún en “Come down” en donde la voz de Mascis es casi un susurro, y es una vez más un arpegio envolvente el que nos conduce a través de la canción.  “Every morning” es un mid-tempo más cercano al pop. Manteniendo la preponderancia acústica, aquí los punteos de una eléctrica con una pincelada de distorsión cortan los acordes en un contraste que funciona. La instrumental “Drifter” es el único punto que pasa desapercibido en el álbum.

En los temas más introspectivos y nostálgicos es cuando el disco más se eleva; J Mascis expone toda su capacidad para transmitir esa melancolía en la cual resulta inevitable, no sólo caer, sino terminar haciendo propia. “I miss the confort in been sad” exclamaba Kurt Cobain desde “Frances farmer will have his revenge on Seattle”, y mucho de eso encontramos en Dinosaur Jr., en la voz de Mascis, y aún más en “Tied to a star” a partir del predominio acústico.

El álbum es por momentos un dolor placentero, con el cuál terminamos tapándonos confortablemente, un mar de inseguridades del cual no podemos escapar, y que terminamos abrazando, dejándonos llevar por la corriente. En medio de un solo desgarrador cierra con “Better plane”, en donde dispara la clave del disco: “The pain is there to great me, the pain is there to feed”.

Redacción ElAcople.com

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