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El día que The Exploited no tocó su hit

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Los escoceses se presentaron por cuarta vez en Buenos Aires brindando un show contundente con un final un tanto accidentado. La cita fue en el Teatro Flores junto a los locales Represión +IVA, Nadie Save Nada, Turba Iracunda y Los Kabrones.

Había pasado una hora de show y la gente no entendía demasiado: mientras The Exploited ejecutaba “Sex and violence” con gran cantidad de público sobre las tablas (invitados por la banda), de repente se terminó todo, se cerró el telón y las luces se encendieron; las caras de los presentes reflejaban “queremos más” y unos cuantos temas por gritar que se murieron en la garganta. Al parecer por las explicaciones que dio el grupo en su sitio en Facebook, la toma de escenario generó rotura de instrumentos y desaparición de micrófonos, por lo cual no pudieron continuar.

Antes de toda la debacle, los comandados por el inquieto Wattie Buchan brindaron una explosiva presentación. Si bien es sabido que en el local de Flores la calidad del sonido varía según la posición del espectador, por momentos los altibajos eran notables y hasta en algunos casos, complicaban distinguir qué canción estaban tocando. Así y todo, el cuarteto de Edimburgo demostró todo su profesionalismo en las tablas, dejando en claro que por más que se trate de punk rock, se pueden hacer más que bien las cosas.

Como de costumbre, el show comenzó con “Let´s start a war (said Maggie one day)”, tema que trata acerca del conflicto bélico entre  Inglaterra y nuestro país. La evolución del sonido (que por momentos ya supera al hardcore y al thrash metal)  a lo largo de su carrera ha sido notable, y la lista los llevó a una notable recorrida por varias épocas de su discografía, que para sorpresa de muchos incluyó temas que no suelen versionar en vivo, tal el caso de “Rival Leaders”. También se pudieron escuchar canciones de los primeros tiempos con la furia actual, pero sin perder la simpleza de los primeros días, como “Dead cities”, “Dogs of war” o “Alternative”, que dejan en claro que el grupo tiene pilas para rato.

Sin demasiada comunicación con la gente pero de buen humor, Wattie no paró de gritar ni un momento: más cerca de entibiar mamaderas para un nieto que de enfriar una birra con los pibes, el energúmeno cantante deja todo en el escenario.

La cosa venía bien, y como viene sucediendo en los shows de la banda, el público es invitado al escenario a hacer los coros en “Sex and Violence”; esto generó algo de violencia sobre las tablas y terminó con la rotura de algunos instrumentos y desaparición de micrófonos, y todo lo que relatamos al principio de la crónica. Así se despidieron, sin entonar “Punks not dead”, el tema insignia del combo.

Afuera, como sucede en este tipo de eventos, el clima estaba algo caldeado, y por lo que comentaron los integrantes en sus perfiles de redes sociales, salieron del lugar bajo una lluvia de botellazos, y gente colgándose de la camioneta que los llevaba al hotel. Otra noche de punk rock en Buenos Aires.

*Fotos por Fernando Fernández

1 Comentario

  1. andres

    17 diciembre, 2013 en 23:00

    “más cerca de entibiar mamaderas para un nieto que de enfriar una birra con los pibes”

    jaja esto es periodismo, un arte.

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