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Babasonicos: Sismo de seducción

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Babasonicos presentó “Romantisísmico” en un Estadio Malvinas Argentinas repleto de un público que ya conoce los nuevos hits.

¿Cuál es el último disco “malo” de Babasonicos? Ni siquiera malo: ¿cuál fue su última producción floja? Interrogantes que ninguno de los presentes en el Microestadio de Argentinos Juniors sabrá responder y que nos llevan a este (eterno) gran momento de Dárgelos y compañía. “Romantisísmico” es otro pleno en la ruleta: tres o cuatro hits irresistibles, como en cada uno de sus discos del nuevo milenio, respaldados por letras filosas, y como en este caso, con algunas joyas acústicas que lamentablemente no sonaran esta noche (“Casi”, “Celofán”).

Pero antes del terremoto, Onda Vaga reversionó cinco temas: “La roncha”, “Irresponsables”, “La muerte es mujer”, el cierre con “Desfachatados”, y la más destacada, “Patinador sagrado”, todo en plan acústico y con su habitual acompañamiento de cajón peruano y vientos. El plato principal llegaría minutos antes de las nueve y media.

“Humo”, del nuevo disco, abrió una lista que superaría las 25 canciones en poco menos de dos horas (“Montañas de agua” y “Microdancing” estaban programadas para cerrar el setlist, pero sorpresivamente serían descartadas). Luego de ese comienzo relajado arremeterían a puro riff de guitarra: así sonaron “Fiesta popular”, de su anterior disco, y “El baile de Odín”, otro estreno.

Dárgelos ataca con frases como “sigo el hilo luminoso de tu tanga” que en cualquier otra banda quedarían ordinarias y sexistas, pero no aquí, no en Babasonicos, que llevan al extremo el concepto de seducción, que juegan casi al borde del porno: “te voy a dar hasta que agarres ritmo” completa el frontman en uno de los mejores tracks del nuevo material, para luego continuar con ese bolero rockerizado que es Irresponsables.

En una banda como Babasonicos la puesta en escena constituye una parte casi tan importante como la música. Como si fueran dos escenarios en uno, la banda se posó arriba de todo, favoreciendo la visual del público, mientras Dárgelos se movió por la parte principal y correteó sobre los escalones mientras el juego de luces acompañaba sus incansables movimientos.

Por momentos el show es pura teatralidad, como en “Patinador sagrado” o Desfachatados, pura farsa en donde su líder con movimientos a lo Freddie Mercury deja en segundo plano a todo el resto. Dárgelos provoca, juega, busca llegar al límite tensando la cuerda de la excitación con su mayor hit, Los calientes, pero también puede tomar distancia de ese personaje rockeando pesado con “Malón” y “Koyote”, dos incursiones en su temprana discografía. Lamentablemente a Carca se lo ve poco conectado; demuestra en sus incursiones con la guitarra, pero pasa gran parte del show de manera intrascendente en la percusión.

La noche continúa entre los grandes hits cosecha 2000 (El colmo, Puesto, el tándem “Carismático”-“Yegua”) y las nuevas canciones de “Romantisísmico” (se destacan “Run run” y el corte, La lanza) que el público ya conoce a la perfección, a escasos meses de la edición del nuevo material.

Dárgelos habla poco, como si le costara expresarse en palabras. Pero cuando la música suena, su cuerpo es todo lo contrario: se transforma en un universo de expresividad.

La velada va llegando a su fin con “Su caballo”, del disco de descartes de “Jessico” editado el año pasado bajo el nombre de “Carolo”, porque los Babasonicos son capaces de sacar un hit hasta de un lado B. “La otra noche fui a una fiesta insuperable” cantan en “Sin mi diablo”, que marca el cierre. Y si bien el show no fue inmejorable, tuvo varios picos en la escala (de seducción) de Ritcher.

*Fotos por Guillermo Coluccio

 

 

Redacción ElAcople.com

1 Comentario

  1. fernando

    24 noviembre, 2013 en 16:33

    Realmente decepcionado por el show que dio Babasónicos ayer en el estadio M.A. Arrancaron muy bien, puesta, sonido, performance (A.Dargelos debe ser el mejor performer de la escena local) pero promediando el show comenzaron no solo los problemas con el sonido (Mariano no dejaba de mirar a la consola ni dar indicaciones) sino también (y esto me pareció realmente INCREIBLE) dificultades con la ejecución y con los “tiempos” en algunos temas. Tanto Carca como Diego Tuñon parecina, por momentos, desconectados y hasta “intoxicados”. Shapo para el inmenso Adrián que por momentos tuvo que “bancarse” el show el solito. Como dije al principio, una verdadera decepción. Mis felicitaciones a Onda Vaga su show fue perfecto y (lástima) demasiado breve,

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