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Yngwie Malmsteen: Talento intacto

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El jueves, en el Teatro Flores, Yngwie Malmsteen deslumbró con su virtuosismo en un show de poco más de 80 minutos. Dicho concierto estuvo suspendido 15 minutos por el revoleo de un borcego al escenario.

El impecable y arrogante guitarrista sueco volvía a tocar en Argentina después de seis años de la mano de su nuevo disco, “Spellbound” (2012), el cual despertó críticas tanto en la prensa como en un sector de sus seguidores. Sin embargo, este paso en falso no traería consecuencias en la convocatoria debido a que el lugar estaría prácticamente colmado. Para muchos sería la primera vez frente al “gordo” (así le dice su público).

Un personaje único

Para esta fecha estaban anunciadas dos bandas invitadas, Arpeghy e Instinto Salvaje. Por caprichos del artista central con respecto al horario, estos últimos no pudieron ser de la partida provocando en ellos una tristeza enorme. Se lo anunciaron cuando ya estaban en el local. La gente de Arpeghy cumplió de buena forma dándole un cierre a su performance con la poderosa “Guerrero del sol”.

Haber adelantado el horario no solo generó malestar en los Instinto Salvaje; muchos previeron que el concierto comenzaría a las 21 y por ende llegaron tarde. Por lo general, el concierto principal suele empezar en ese horario salvo que se lo anuncie con anticipación.

Es importante mencionar que por la banda de Yngwie Malmsteen pasaron muchísimos cantantes talentosos, tales los casos de Jeff Scott Soto, Mark Boals, John Lynn Turner, Goran Edman, Doggie White y Tim “Ripper” Owens, entre otros. Por una u otra cosa, todos tuvieron que sufrir el ego del guitarrista, que determinó la salida de cada uno de ellos. Para este nuevo tour, Malmsteen decidió que las voces se compartan entre el tecladista Nick Marino, el bajista Ralph Ciavolino y él mismo.

Después de haber ofrecido una master class el día anterior, apareció en escena a las 20.25 de la mano del clásico “Rising force” ante un auditorio exaltado por su presencia. Con un sonido pleno y unos músicos acorde a su talento continuaron con el metal neoclásico de “Spellbound” y “Damnation game”. Desde el minuto cero a Yngwie se lo notó feliz con todo su arsenal de patadas, púas al aire y revoleo de viola.

Las clásicas torres de Marshall se mostraban imponentes, acompañadas por un audio soberbio y seguido por un bloque compuesto por “Overture”, “From a thousand cuts” y “Arpeggios from hell”. Si bien MarinoCiavollino y el baterista Mark Ellis ocupan un rol secundario, cada uno intentó mostrar sus condiciones de igual manera. Marino generó buenos comentarios en su rol de cantante, Ciavolino se destacó con sus arengas y Ellis, el único de los tres que tuvo su momento particular.

El show se estaba desarrollando con éxito y con una gran interacción con el público, hasta que un energúmeno arrojó un borcego hacia el escenario que rozó en la cabellera del sueco. Esto ofuscó al músico de tal manera que la función estuvo suspendida durante 15 minutos. Tanto Ciavolino como un asistente de la producción reclamaban por el responsable. La asistencia también se mostró molesta por la situación, y exigía por la vuelta argumentando el elevado precio que abonaron por su ticket .

Sorprendentemente, Malmsteen reapareció en escena con rabia y con una actitud agresiva. No estaba del mejor ánimo, y por momentos dejaba entrever que tocaba las canciones por compromiso, como en “Trilogy suite Op: 5”, “Blue” y “Fugue”. Durante el resto del show, “el gordo” jamás haría un comentario sobre lo sucedido.

Las dos últimas canciones fueron de las más festejadas por sus fanáticos. Primero “Heaven tonight”, del aclamado disco “Odyssey” (1998), que generó un clima súper cálido dándole un cierre hermoso con las voces a capela de su gente y una gran interpretación de Marino. Tras un pequeño descanso, se despidieron con otro gran tema de su carrera: “I’ll see the light tonight”.

Si bien muchos cuestionan su estado compositivo actual, al momento de escucharlo en vivo todos recaen ante su impecable ejecución y sus hermosas melodías. Con sus jóvenes 50 años, todavía está pleno como para poder seguir transmitiendo sus conocimientos. Sólo le faltaría volver a lanzar un disco que genere aceptación en todo el mundo.

*Fotos por Cristian Seligmann

Redacción ElAcople.com

2 Comments

  1. RockstationMedia

    18 noviembre, 2013 en 21:24

    Les comparto el video de lo que paso
    http://www.youtube.com/watch?v=dW0RztAGDYI

  2. Juan

    17 noviembre, 2013 en 02:38

    Si bien al principio cuando volvió a escena luego del zapatazo estaba aun un poco molesto (como para no estarlo) luego finalizó el show con la mejor onda, y se despidió saludando afectuosamente al publico. El sabe que aca se lo quiere y se lo idolatra, mas alla del pelotudo/a q le tiro eso, q seguro estaba bien puesto, como otro pelotudo q andaba haciendo bardo en el pogo y lo cagaron bien a trompadas. Aguante YJM! El “gordo” es un sentimiento!

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