SHOWS

Ringo Starr: Knock out nostálgico

Por  | 

Exactamente dos años después de su primera visita, el baterista de The Beatles volvió al Luna Park con su All Starr Band para recorrer temas de todos los integrantes en un show repleto de hits.

Como en los viejos cines los acomodadores van ubicando al público mientras Los Lunes, la banda invitada, entrega letras optimistas de pop para amenizar la espera. Pero tanto orden en la platea se ve revolucionado en segundos cuando aparece alrededor de la fila 10, hacia el costado derecho, el mismísimo Charly García. Muchos consiguen la foto del ídolo mientras la organización del Luna trata de ordenar todo nuevamente al grito de “dale que ya empieza”.

Y efectivamente así ocurre: “Matchbox”, aquel cover de Carl Perkins que tocaran los Beatles en sus comienzos, inicia la velada e inmediatamente Ringo saluda al público con la primera muestra de su impecable humor que lo lleva a interactuar constantemente: “Thank you, gracias, all right, good to be back. Are you ready to have some fun?” para continuar con “It don’t come easy”, uno de sus primeros singles.

“I had a record out last year, called ‘Ringo 2012’, one… two… three… four… five of you bought it”, bromeó antes de introducir “Wings”. Sus citas son destacables porque muestran al menos una parte de su enorme carisma que ayudó a lo largo de su carrera a compensar su talento limitado, al menos en comparación con los tres genios con los que compartió la banda más grande de la historia.

Un público conformado por muchos mayores de 50 años -algunos acompañados por sus hijos- que fueron a ver y a recordar al baterista que marcó el pulso de su vida. Son 50 años del primer single de una banda que aún hoy crece junto a nuevas generaciones y cuyo mito está destinado a sobrevivir para siempre, marcado a fuego en la historia de la música.

El show se sostiene en la dinámica de intercalar temas de distintas épocas y en la voz de los diferentes integrantes, respaldados por una banda que se nota que hace rato comparte un escenario. La guitarra de Steve Luckather es por momentos la estrella más brillante de la noche; sus solos engrandecen las canciones de su banda Toto como “Rosanna”, pero también se luce en las incursiones al repertorio de Santana con “Black magic woman/Gipsy queen” (en realidad una composición de Fleetwood Mac). Gregg Rolie en piano y órgano hammond, es otro de los motores vitales de la All Starr Band.

Pero más allá del recorrido por el compilado de hits (Ringo también introduce su etapa solista con “Photograph”), son los temas de los Beatles lo que principalmente vinimos a ver, y los que encienden a todos por igual. “Don’t pass me by”, “Boys”, “I wanna be your man” son los que mantienen al público de pie aún habiendo pagado mucho dinero por su asiento. “Yellow submarine”, ese himno hippie y hasta casi ridículo, es el que sobreexcita promediando el show, porque más allá del contexto, un beatle es un beatle, y la impresión es la de presenciar una parte importante de la historia del rock.

“I love all these guys”, dice Ringo en un momento del show, y esa sensación se transmite al público: antes que una banda, la All Starr es un grupo de amigos. Por eso no es casualidad que el cierre sea con “With a little help from my friends” (enganchada con “Give peace a chance”). “Peace and love the only way”, repite el Starr levantando dos dedos de cada mano en señal de paz, y con sus palabras y canciones transmite ese mensaje de amor, que aunque intermitente aún sigue vivo en la música. Al menos por las dos horas que dura el show la utopía hippie vuelve a latir.

*Fotos por Guillermo Coluccio

 

Redacción ElAcople.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *