SHOWS

Relectura de lo perdido

Por  | 

Massacre re grabó su disco “Aerial” y presentó la novedad con dos funciones en el teatro Vorterix, el pasado fin de semana.

Repasemos un poco la historia y volvamos a 1998.

“Aerial” podría haber sido el álbum que disparara definitivamente a la banda, pero la naturaleza saboteadora hacia ellos mismos lo hizo imposible. Después de una disputa entre Massacre y su sello discográfico, el disco original sólo se editó una vez -el que lo consiguió tuvo suerte- y luego desaparecería para siempre. La banda eligió una canción para el video que no tenia estribillo (“Te leo al revés”), y al mismo tiempo otro para la radio (“La respuesta es fácil”), que si de casualidad lograba atrapar la atención del oyente, tenia que buscarla en un disco que prácticamente no existía. Y mientras tanto, canciones potencialmente más comerciales (“Te arrepiento”, “Ella me sigue”, “No puedo dejar”) morían en los oídos de los afortunados que consiguieron el álbum físico. Recordemos que eran épocas donde bajar música por internet era una utopía.

Año 2013: Massacre ya salió del circuito under y es una banda reconocida. El “Aerial” original sigue sin poder reeditarse, pero puede ser grabado nuevamente. Eso es lo que hicieron, y estos shows sirvieron como introducción a esa nueva vieja obra.

Desde el comienzo con “Angélica”, adaptan su sonido actual al de 1998, aunque en realidad no es tan necesario: “Aerial” marca un poco el camino de lo que después fueron “El Mamut” o “Ringo”. Lo veo en “Llena de fe”, “La respuesta es fácil” y “Te leo al revés”, pero las interpretaciones me suenan flojas y no encuentro el motivo. Tal vez porque, como dicen, no hay nada como lo original. Por suerte después aparecen “Cuasi delictual” y “Minicubics” y Massacre vuelve a ser ese Massacre de viajes y sonidos en el que te meten Fico y el Tordo. Y a eso hay que sumarle que el disco es interpretado de forma íntegra con todos los invitados del álbum. Los teclados, los vientos, las percusiones, los coros. Todo en manos de una banda con más cancha, más profesional, que entendió el juego de las grandes ligas y que en temas difíciles como “Ascencion” o “Majestial” brilla más que en 1998.

Y a medida que pasa esa primera parte del show, un disco que en su momento generó disputa entre los fans del grupo ahora ha madurado mucho mejor, y encaja mejor en la actualidad del grupo. El punto más alto de todo eso es “Ana” con sus tres partes; lejos de ser un hit, una obra en sí misma que continúa con el homenaje de “Ana no duerme”. Si le sumamos el personaje de la canción de GIT, seguro estamos hablando de la mujer con más problemas del rock nacional.

Luego hay una recorrida por toda la historia de la banda: el Massacre paranoico, conflictivo y conflictuado, introspectivo (“Tres paredes”, “Plan B”, “Nuevo Día”), luego el Massacre de ficción (“Sofía”, “La momia azteca”), y el Massacre que está en el medio de eso (“Tanto amor”), y cada vez parecen convivir más en armonía los unos con los otros.

La conclusión, una vez finalizado el show, es que Aerial es un disco que engaña. Que parece accesible y melódico, pero que está lleno de capas y sonidos y detalles, donde la mayoría de las canciones o no tienen estribillo o lo tienen de forma extraña, mientras que al mismo tiempo suenan frescas al oído. Un disco que vale la pena re descubrir y que la banda sabiamente eligió re grabar. Una decisión que generalmente no es lo acertada, acá da en el clavo. Podría ser uno de los discos del 2013, lastima que salió en 1998.

*Fotos por Guillermo Coluccio

 

azafatodegira.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *