SHOWS

Para poguear sin parar

Por  | 

Continuando con los festejos de sus 25 años de carrera, El Otro Yo desplegó un concierto especial con sus temas más salvajes e hizo vibrar el Teatro de Flores. Pogo, mosh, sudor y baile toda la noche.

Con una premisa más que simple, “Para poguear: Prohibido quedarse quieto”, la banda de Temperley desplegó un set list asesino para cualquier fan. Nada de baladas, vamos a romper cráneos. Y cumplieron. Esta fue la particular forma de festejar el patriótico 25 de mayo y el cuarto de siglo de la unión musical de los hermanos Cristian y María Fernanda Aldana, hoy acompañados por Ricardo Rúa en batería, Gabriel Guerrisi en guitarra y el multi instrumentista Ezequiel Araujo.

Antes del estallido, 2do Tiempo, la banda soporte, conquistó al público con su propuesta punk barrial y regalando copias de su disco “A un paso de la claridad”. Al final, se pasaron con un cover de Loquero, “Atlántida”.

Poco después de las 21, El Otro Yo salió a escena con una postal similar a un equipo de futbol al entrar a la cancha: los brazos en alto, en silencio y contemplando esa ovación que venía de abajo. Sin pedir permiso arrancaron con “E.O.Y.” y “TrakaTraka”, del legendario disco “Los Hijos de Alien” (1996). La calidad del sonido del Teatro de Flores no respondió con creces a esta mortal propuesta, aunque no llegó a comprometer la velada entera.

Una cosa buena de ver a El Otro Yo es que no tienen una estructura de lista de temas que copian en sus recitales. Básicamente, pueden tocar cualquier cosa en cualquier orden, show a show. Acá no fue la excepción y los 30 temas que duró fue una picada de lo más salvaje en su discografía. No faltaron “La tetona”, “Mascota del Sistema”, “La ola”, “Autodestrucción”, “Corta el pasto”, “Los Pájaros”, entre otros. Clásicos que obligan a subir el volumen.

Era el marco perfecto para desempolvar joyas como “Tiburón” “Crazy”, “Moquiento” o “Lobizón”, que no son de tocarlas tan seguido. Sonó “Punk” -última grabación con Ricky Espinosa, fundador de Flema– del disco “Colmena” (2003) que también cumplió 10 años. La rabia inconformista se apoderó de los presentes en “Hombre de Mierda”, una pieza única de “Mundo” (1995), aquel álbum que incluye el himno “Alegría”, también festejado en el concierto.

El último trabajo de los muchachos, “5ta Dimensión” (2012), estuvo presente con “Dinero 666” y, el último corte, “Saltar”, ambos escritos y cantados por María Fernanda.

Después de una merecida pausa donde se sortearon tablas de skate entre los que compraron merchandising, Cristian Aldana se presentó vestido de monja para interpretar “Pecadores”; “Por las noches ruegan al cielo, infinitos pecados. Nunca serán perdonados”, dice la canción en un mensaje tan corto y directo que el cantante le dedicó “al hijo de puta de Videla”.

Llegando al final de la noche la adrenalina fue en aumento con “69”; “Fuck You” y el espectacular cover de Nirvana, “Territorial Pissings”, con letra en español.  “Siempre fui yo” finalizó formalmente el set. Pero segundos después, ya con las puertas abiertas para salir, la banda regaló un bonus: “No me importa morir”, en agradecimiento a “la energía positiva que se vivió en toda la noche”. Ahí sí, finalmente, unas casi mil almas presentes podrán descansar en paz, y pasar los próximos días a base de desinflamatorios e ibuprofenos para aliviar esos ricos dolores. Y que no haya que esperar 25 años para disfrutarlos como esta vez.

*Fotos por Fernando Fernández

Redacción ElAcople.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *