ENTREVISTAS

Las mascotas de Belcebú

Por  | 

Hablamos con Doma, cantante de El Perrodiablo, la banda revelación de los últimos años que tiene como única misión romperte la cabeza.

Si decís que el rock and roll ha muerto, es porque todavía no te acercaste a un show de El Perrodiablo. Desde 2007 vienen trayendo distorsión y suciedad desde La Plata para todo el under porteño y del conurbano. Hablamos con Doma, su cantante, antes de sus presentaciones en el Festipulenta y junto a Pez en el Teatro Flores.

¿Cómo surge El Perrodiablo?

El Perrodiablo tocó por primera vez a mediados de 2006. Surgió en un momento en el que estábamos desconectados de los proyectos musicales que experimentábamos en esos momentos y naturalmente nació el hecho de volver a juntarse a tocar en un verano platense, donde teníamos tiempo al pedo y un espacio que aprovechar. De ahí, el hecho de reencontrarse con el impulso primario, el sentimiento básico de la distorsión fue algo espontáneo e instantáneo. También entiendo que es importante que la música que hacés hable de vos y de los momentos que vivís y El Perrodiablo fue, desde los comienzos, ser uno mismo y reencontrarse con el instinto.

Si bien la banda tiene unos cuantos años, me da la sensacion que a partir del período de “El Espiritu”, comenzaron a estar mucho más activos y prolíficos. ¿Fue un cambio conciente o ustedes ni lo notan?

La banda siempre fue muy prolífica. Y desde los primeros pasos, aún cuando ni siquiera teníamos más que intenciones y muy pocas herramientas para alcanzarlo, la decisión fue tocar mucho y mantener la esencia. Hacer canciones que nos representen y defenderlas en vivo y en los discos. De hecho tenemos tres discos en poco menos de 7 años –“La Bomba Sucia”, de 2007; “Orgía Políticamente Correcta”, de 2009, y “El Espíritu”, de 2012- y participamos en compilados como el homenaje al Eternauta, “Los Ellos”, en un tributo under a Los Fabulosos Cadillacs y en el Compipulenta. Probablemente ahora toquemos más porque surgen más propuestas para tocar, pero cuando no existían también tocábamos un montón, tal vez más anónimamente, pero sino no tendríamos más de 200 recitales como tenemos. Además, para llegar a esta etapa, hubo otras activas de los discos anteriores que nos permitieron construir un camino sólido. Quien nos vio y nos conoce hace tiempo, sabe que El Perrodiablo no es más o menos banda por un destacado en la Rolling Stone o una nota en un suplemento joven; ese tipo de creencia queda para la gente que se dedica a postear en internet y nunca sale a ver recis.

Según cuentan, este disco parece más pensado, incorporando una producción más profesional. ¿Se les complicó a la hora de llevar el espíritu del vivo al disco?

Nosotros siempre pensamos en cómo crecer. Que seamos independientes no quiere decir que estemos esperando apariciones mesiánicas a nivel producción o a nivel edición. La misma rabia de búfalo que tenemos para pararnos arriba de un escenario, la tenemos para empujar un proyecto ligado a nuestras vidas como es la banda. Por casualidades de sala de ensayo, nos reencontramos con Fernando Quintela y empezamos a pensar en un trabajo conjunto que terminó en “El Espíritu” y que también llevó a que sea nuestro sonidista en vivo en muchos shows. Seguro que poner a El Perrodiablo en un estudio para que arda como en el vivo no es un laburo sencillo; no cantamos canciones con guitarra acústica sobre tomar un té mientras hacemos tostadas, que seguramente ofrecen menos problemas a la hora de ser grabadas. Entonces buscamos a gente afín que entienda cuál es el sonido y el espíritu que nosotros queremos a la hora de sonar en un disco, que no son más que canciones dentro de un raw power algo caótico y un estado de libertad muy pleno.

Los shows de El Perrodiablo son famosos por su intensidad; casi que ustedes entran en trance en ese momento. ¿Qué les pasa por la cabeza en esa situación?

No sé. Es difícil, es una sensación muy personal. Para mí, al menos, es lo más parecido que pude encontrar en la vida a un exorcismo. Una manera de liberarse de los fantasmas, de tener algo para decir, de plantarte ante las mierdas del mundo; lo inevitable y las miserias desde una barricada, que es lo que nosotros pensamos del rock. No es sólo un lugar para “pertenecer” a una movida o para intentar vivir sin trabajar, es una catarsis y un modo animal de decir “no vengas con esa mierda acá”. Y también de sentir que estamos vivos, de disfrutar el trance de sentirse un energúmeno, porque es un espacio de liberación y caos festivo. Es loco que haya gente le parezca que eso sea pomelesco o impostado, cuando en realidad se trata justamente de no estar reprimiéndose, que es lo que probablemente hagan ellos casi todo el tiempo.

Lo bueno de la banda es que no se queda en un circuito solo y tocan con todo tipo de grupos. Ahora cierran el Festipulenta y a la semana están abriendo el show de Pez en Flores. ¿Les importa el tipo de gente con el que van a enfrentarse o solamente les preocupa tocar donde sea?

Nos importa poder tocar y que sea siempre como si fuese la última vez, porque cada reci es una experiencia única e intransferible, siempre las cosas cambian y ya no son iguales. A la vez, poder tocar en lugares cada vez mejores, con bandas que tienen la generosidad de invitarnos como Pez en este caso y como tantas otras, nos reconforta en el sentido de poder seguir haciendo rodar lo nuestro y hacerlo llegar a más gente porque no estamos pelotudeando, tenemos un modo de tocar, de pensar y de decir las cosas y creemos en eso.

¿Tienen anécdotas donde el público no haya respondido de ninguna forma?

Las hay, las seguirá habiendo y también las hay de noches en las que el quilombo tomó el control total del show. Pero nunca se sale ileso. De hecho, una vez en el conurbano bonaerense en un bar que sólo pasaba Creedence no nos aplaudieron hasta el tema 10, pero llegó el aplauso. Está bien, aceptamos ese examen.

¿Les importa lo que diga la prensa? ¿Son de leerse cuando salen en diferentes medios?

Nos leemos, sí, siempre. Además porque somos nuestra propia prensa y nos gusta poder hacerle llegar esa data a la gente que nos sigue o sigue nuestros pasos. Pero no nos condiciona lo que digan los medios. Hacemos lo nuestro con la esperanza de que le genere algo a alguien, pero si no le gusta lo vamos a seguir haciendo. Nos los pide el corazón, el cuerpo, el espíritu y la cabeza para mantenernos “sanos”. Lo que no me cabe son los preconceptos a la hora de describir la banda o el prejuicio sin habernos visto jamás o de entender la banda, después es lógico que haya gente que le guste y otra que no. Hay gente que es mejor que no le guste, decididamente, jaja, quiere decir que estamos haciendo bien las cosas.

¿Cómo es para ustedes sobrevivir en una época de crisis discográfica? Pareciera que esa crisis le afecta mucho a las grandes compañías pero ayuda a empujar la carrera de bandas chicas. Ustedes mismos suben sus discos a Internet.

En realidad, nos estimula más y más. Nos permite reinventar un medio de expresión como el disco sin necesidad de ser condicionados por agentes y ambiciones externas como las que tiene una discográfica. Es raro para nosotros pensarnos en la industria discográfica actual, con sus mecanismos, sus productos y productores, su sonido radio Disney. Es una idea del rock que no es rock, que no está cerca de lo que pensamos. Estamos en una etapa de cambios respecto a eso de la crisis discográfica que es una crisis de las empresas por no querer ganar menos, no es una crisis nuestra. Es su problema, que se lo arreglen ellos. A nosotros nos da libertad, lo cual nos permite la prueba y el error y la reinvención del formato disco. No estamos desesperados por componer la canción que nos permita levantarnos al mediodía a ver si componemos otro nuevo hit.

Después de estos shows,  ¿qué se viene para la banda?

Cerrar el Festipulenta este viernes 10, compartir con Pez la presentación de su nuevo disco en el Teatro de Flores. Girar luego por Uruguay por segunda vez y prepararnos para la segunda edición del ciclo de recitales de Oui Oui Records en julio. Además estamos estrenando tema nuevo este jueves desde nuestro bandcamp, ya que hicimos la cortina del programa “Diario del Futuro” de Nacional Rock y también salen 2 temas nuestros en el compilado del sello Concepto Cero. Para estas fechas también sacamos una tirada exclusiva del DVD del día que tocamos en Trasnoche Rock and Pop que está colgado en Youtube y ya pasó las 2.000 visitas, al que le vamos a sumar unas canciones como extras.

¿Qué es El Perrodiablo para ustedes?

Nuestro camino.

*El Perrodiablo cierra la primera jornada del Festipulenta, este viernes 10 a partir de las 21 en el ZAS (Moreno 2320 – Once). Entradas a $40.

*Foto por Fabiana Solano

azafatodegira.com

1 Comentario

  1. NiKki SiXx

    9 mayo, 2013 en 12:31

    Que grande estos locos, entienden el juego, alto caos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *