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El sábado, en Groove, se llevó a cabo la cuarta edición del festival No Soy Rock con la presencia de Shaila, Flema, Plan 4, Superuva, Melian, Roma, entre otros.

Este evento independiente que reúne a una buena parte de la escena punk, hardcore, screamo, ska-punk y demás estaba por comenzar por cuarta vez. En el No Soy Rock la disparidad de estilos se acentúa año a año, y en este 2013 la brecha era aún mayor. Como siempre,  se juntaban alimentos no perecederos, en esta ocasión, para el Comedor Comunitario Eva Perón, de San Francisco Solano.

Ocho horas en continuado

Poco después de las 16, la gente de Sincope abrió el escenario del piso superior con una breve pero poderosa descarga de cinco canciones. Con 15 años de trayectoria mostraron su hardcore al estilo Madball y Agnostic Front en temas como “Nuestra generación”. Luego llegó la energía juvenil de la mano de Zoah con su easycore (una combinación del punk-pop y del hardcore-punk). Estos chicos, que ganaron el concurso del festival, tocaron temas de su EP “Donde queremos estar”, además de un cover de A Day to Remember, The plot to bomb the anhandle”. Se les nota futuro.

Los muchachos de Blackout cumplieron en su debut en directo. Estos viejos músicos de Nine Lives, Desakato, entre otros, dieron cuenta de un punk melódico clásico evidenciado en “La música, el motor” y “En nombre de tu fe”, pertenecientes al EP “Tormentas”. La versión de “Wrong way kids”, de Bad Religion, generó un gran bienestar. Después los Biff pudieron exhibir su propuesta en las mejores condiciones, y así dar a conocer su hardcore melódico maduro y más que interesante. Además de melodías propias se escuchó una versión de NOFX y otra de los locales de The Dollars.

Desde las 18, Roma, con su variado estilo pesado, tomó por asalto el escenario principal y ofreció un set dinámico en el que firmaron el porqué de tanta repercusión. Comandados por el carismático Sergio Munich pasaron canciones que integrarán su debut como “Bla, bla, bla”, “Neurosis”, “Mala leche”, entre otras. Los Coralies con su mathcore  generaron que el piso superior se torne intransitable con unos fans que respondieron al máximo con temas como “Metanoia” y “Tiburones”. El próximo año deberán ocupar las tablas centrales.

Otro de las bandas en ascenso es Oliver, quienes supieron aprovechar su corto set capturando nuevos seguidores, especialmente por la claridad en el audio y por canciones sentidas tales como “Yo por vos” y “Panda”. Bien ganado su lugar en el escenario uno. Ya de vuelta en el piso superior, apareció la gente de Rodia con su hardcore melódico cargado de mensaje. Su participación se basó en el disco en vivo “Somos Rodia” (2012), del que sonaron los festejados “Prefiero américa”, “La rabia y la poesía” y “En tus manos”.

Lo de Melian ya no sorprende. Con su segundo disco “Semper fidelis” (2012) lograron consolidarse, y sus directos toman nota de ellos. Su screamo  y post hardcore sobresale en temas como “Avanzar.avanzar.avanzar” y “Montañas”. Se los ve con mucha energía y con una propuesta moderna que en nuestro país va creciendo día a día. Con su ska punk, los Asesinos Cereales divirtieron con sus ya clásicos “Podría ser viernes”, “Sin fronteras” y “Revolución ska”. Mucha gente bailó y disfrutó este sonido festivo.

Desde el primer acorde, Superuva entretuvo a los presentes con himnos que nunca pierden vitalidad como “Con mi guitarra mataré a tu mamá”, “Churrasco violento”, “ México regresaré” y “Hoy no me voy a bañar”, entre otros. Están pasando por un gran momento, y eso quedó claro durante el set del sábado. Su disco de 2012 “Destruyéndote más” muestra esa etapa de crecimiento. La actuación de Plan 4 fue demoledora de punta a punta, con un sonido que que no debe envidiarle nada a una banda internacional Su metal moderno brilló en “No me des por muerto”, “Ella” y “Último recurso”. También le regalaron a todos los presentes su personal versión de “Somebody put something in my drink”, de The Ramones.

El set de Flema sorprendió por la precisión en el sonido y la postura profesional. El público más jóven disfrutó de esta seriedad y enloqueció ante himnos de la talla de “Si yo soy así”, “Ahogado en alcohol”, “No quiero ir a la guerra” y “Nunca seré policía”. También se escucharon dos adelantos del esperadísimo nuevo disco, “Mañana de resaca” y “Pibes de Avellaneda”.

Shaila, como banda organizadora, fue la encargada de cerrar la cuarta edición. Con un audio pleno hicieron un repaso por canciones emblemáticas como “Yo”, “Somos”, “Cansado y aburrido” y “Bajo el agua”, entre otras. Para “De qué hablás?” estuvo de invitado el cantante y guitarrista de Oliver, Edo Agos.  Este fue el último recital del grupo por un buen tiempo.

Este festival se consolida edición tras edición y de a poco se va convirtiendo en un referente de la escena. Por suerte, las bandas van rotando con un line up que crece año a año. Esperemos que la disparidad de estilos continúe y que la apertura musical de los jóvenes se mantenga.

 *Fotos por Fernando Fernández

 

Redacción ElAcople.com

1 Comentario

  1. Ozil

    19 marzo, 2013 en 15:56

    Hay que ser grosso (?) para cubrir 8 horas en continuado, y encima todas bandas iguales. Mucho huevo me pareció ver. ¿Y las minas?

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