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Me gustas así

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Viejas Locas fue lo más destacado de la segunda jornada del Cosquín Rock, de la que también fueron parte Las Pelotas, La Vela Puerca, Catupecu Machu, Almafuerte y Exodus.

El sábado, entre los cordobeses había un temor en común: se comentaba que el domingo habría tormenta eléctrica. Efectivamente, en principio, la mañana comenzó con lluvia que de mansa mutó a intensa y la idea de un marco de diluvio y un predio de barro para la segunda jornada del Cosquín Rock no era de lo más feliz. El cielo, por su parte, no solo arrojaba agua hacia abajo sino que además mostraba severas nubes negras que incluso amenazaban con suspender la fiesta de la música. No obstante, y por fortuna, el milagro obró y el clima dio un giro absoluto: paró la lluvia, la tormenta eléctrica quedó en el olvido y salió el sol. Así, entonces, estaba todo listo para que el evento continuara sin problemas.

Este era el día del metal en el show, y por ello en el Escenario Temático desde temprano animaron a las huestes de la música pesada Rowek, Mastifal, Lethal, Hammer y Coverheads, entre otros. Mientras tanto, en el Escenario Principal, también con la luz solar de compañía tuvieron su turno Utopians, el Negro García López, Eruca Sativa, Guasones y un especial que se presentó bajo el nombre de “Tributo a Bob Marley”, que estuvo a cargo de Nonpalidece y contó con el aporte de distintos invitados como Ciro Pertusi (Jauría) en “Three Little Birds” y Malena D´Alessio (Actitud María Marta) en “No More Trouble” y “Rebel Music”.

Cosquín Rock, a esta altura, es un festival clásico y de clásicos; ya van trece ediciones y hay algunas bandas que tienen asistencia casi perfecta o perfecta. Este es el caso, por cierto, de dos de los grupos que pisaron el suelo central: Catupecu Machu y Las Pelotas. Y, como de costumbre, Fernando Ruiz Díaz y los suyos desplegaron toda su arrolladora energía, sin dejar afuera esas canciones que hacen saltar a todos: “Dale!” y “Y lo que quiero es que pises sin el suelo”. Contento con la inclusión de Utopians en la grilla, el frontman rememoró: “La primera vez que tocamos en vivo fue para 36 personas. Las otras grandes bandas que tocaron, como Utopians, alguna vez van a tocar también a esta hora”.

En la edición 2012, Viejas Locas tuvo una participación desdibujada, como suele suceder cada vez que la performance de Pity Álvarez se torna desprolija de más. Y, en esta ocasión, la cosa comenzó complicada ya que la voz se sumó tarde a la primera canción, “638…”. No obstante, esto fue solo un tropezón ya que luego el show terminó siendo ni más ni menos que de lo mejor de toda la jornada, junto a lo que haría más tarde La Vela Puerca. Tal vez, el hecho de que ya no queden más músicos de la banda original que el propio Pity haya sumado fuerzas para que el líder se concentrara en hacer un gran trabajo: “Quiero dedicarles este show a Sergio (Hernández, ex guitarra) y al Fachi (Fabián Carlos, ex bajista). Ellos se fueron de la banda por voluntad propia. Y yo me voy a hacer cargo de Viejas Locas. Pero como quedó todo bien, les dedico esta noche a los dos”. Clásicos de los tres discos del conjunto fueron sucediéndose en el set, como “Homero”, “Lo artesanal”, “Una piba como vos”, “Me gustas mucho”, “Perra” y “Adrenalina”, más alguno de Intoxicados, como “Se fue al cielo” y “Mi inteligencia intrapersonal”. Todo con un preciso sonido y una excelente tarea de Álvarez, que no olvidó ninguna frase de las canciones y hasta se dio el lujo de hacer un número de circo, escupiendo fuego.

La Vela Puerca tomó el lugar principal y, como es habitual, arremetió sin parar con toda su catarata de temas que no dan tregua y conforman un espectáculo rendidor en cualquier evento del estilo; “Y así vivir”, “Sobre la sien”, “El profeta” y “Zafar” fueron algunas de las canciones que mantuvieron siempre en alto la emoción en la noche. Mientras tanto, en la otra punta del predio, ya en la primera media hora del lunes, Almafuerte subía al Escenario Temático que habían calentado previamente Tren Loco, Horcas, Carajo y Exodus, que participó del festival por segunda vez consecutiva.

La voz de Ricardo Iorio arrancó perdiéndose en los primeros temas y durante el transcurso del show tuvo altibajos; el cantante en sí, según confesó él mismo, no se encontraba en su mejor noche. Y, generoso, pidió un aplauso para su compañero Claudio Marciello, al que definió como “el verdadero director del conjunto”. Sin embargo, aunque el cantor no esté inspirado sus presentaciones siempre pagan la entrada así sea al menos con sus comentarios: “Yo no soy el más grande del heavy nacional”, le dijo al público cuando le dedicó ese halago. “Soy no más el hermano mogólico de Jorge Corona”. Un poco resignado por el lugar secundario para la música heavy, tiró: “Acá estamos, en el escenario de los pobres. Qué manera de no cogerse a nadie, la puta madre”. Y, curioso, ya con Las Pelotas haciéndose oír desde el otro extremo del sitio, consultó: “¿Ustedes se van cuando termina Almafuerte? ¿O se van para allá a escuchar?”.

La participación de la banda no tuvo solo metal sino que incluyó una buena parte del lado cancionero de la formación, con temas como “Pa´l recuerdo”, “Si me ves volver” y “Convide rutero”. Por supuesto, tuvieron su lugar los clásicos “A vos amigo”, “El visitante”, “El pibre tigre” y más; todo, con el bajista Beto Ceriotti sentado en un cómodo sillón, debido a una lesión en una pierna que lo obliga a trasladarse en muletas. Impiadoso, Iorio comentó: “Somos la primera banda de metal de la historia en tocar con un inválido. Tírenle unas monedas al Beto, che”. Allá a lo lejos, en el Escenario Principal, Las Pelotas hacía sonar una buena cantidad de las flamantes composiciones de su último disco, “Cerca de las nubes”, como la primera que tocaron: “Cuántas cosas”, que Germán Daffunchio dedicó a Alejandro Sokol: “El Ale está acá, con ustedes y con nosotros”.

Hacia la mitad del show, el cantante dejó de lado la sensibilidad y, enojado, dijo: “Estoy harto de los músicos chupamedias. Ahora resulta que somos todos complacientes”. Y después de terminar “Que estés sonriendo”, amplió simulando una charla con la bajista, Gabriela Martínez: “Sabés, Gaby, que me quedé pensando, por ahí no se entendió lo que dije antes. Estoy harto de los pelotudos que se visten de rockero, de esos que salen en la tele con mejillas de plástico, culos de plástico, pijas de plástico”. De cualquier forma, quedó la sensación de que el tiro por elevación tendría que haber sido más preciso… Lo importante, a fin de cuentas, es que Las Pelotas cerró el segundo día del rock con sus grandes canciones, como “Bombachitas rosas” y “Shine”, más una versión de “El ojo blindado” con Fernando Ruiz Díaz de invitado, dejando las cosas lo suficientemente arriba para que la tercera y final jornada cumpla con su parte, la del siempre difícil arte de ultimar.

*Fotos por Fernando Fernández

Redacción ElAcople.com

2 Comments

  1. damian

    13 febrero, 2013 en 11:28

    No creo q este muy quemado ,porque acaba de sacar el mejor disco del año.

  2. Coso

    12 febrero, 2013 en 16:05

    No se cansa Daffunchio de decir pelotudeces? En algun momento se tiene que dar cuenta. O esta muy quemado o se caga de risa de la gente

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