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Noche redonda

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Con un estadio a medio llenar, Creed debutó en Argentina, el jueves en el Malvinas Argentinas, con un entretenido show donde repasaron  sus cuatro discos.

Desde que adquirieron popularidad mundial con su segundo disco “Human clay” en 1999, la banda de post grunge liderada por Scott Stapp siempre fue ninguneada por la crítica especializada por sus marcadas influencias de Pearl Jam y por la búsqueda de un sonido más radial. Después del continuado éxito con “Weathered”, de 2001, empezó a haber un desgaste entre sus integrantes que terminó separándolos en 2004. Su regreso en 2009 pasó desapercibido en nuestro país, por eso esta primera visita generaba incertidumbre, entre el estado actual del grupo y su poder de convocatoria.

Dudas

El electro rock de Richter poco tenía que ver con la propuesta del grupo central. Las diferencias musicales eran tan amplias que era casi una certeza que los asistentes no los iban a recibir bien. Y así fue nomás. Después de canciones como “Jibaros” o “Árbol de la ciencia”, los silbidos fueron tomando fuerza. Los músicos empezaron a sentirse molestos por esta reacción y lo exteriorizaban con mensajes irónicos. A pesar de todo intentaron mostrar su base electrónica con actitud rockera, pero no les alcanzó para llamar la atención.

En la previa no se percibía un clima festivo, aunque llegando a las 21.30 el ambiente tomó otra tonalidad. La situación se terminó de revertir cuando Creed apareció en escena. Tras una intro melancólica acompañado por un excelente juego de luces, saltaron a las tablas con los acordes de “Are you ready?”. A partir de ahí, sus fans dejaron su pasividad, y empezaron a cantar y saltar ante cada una de las composiciones. Las siguientes, “Torn” y “Wrong way”, completaron un arranque ideal.

En este inicio, la agrupación de Florida dejó en claro sus influencias noventosas, aunque con unas guitarras más filosas y graves con respecto a los conjuntos originarios del grunge. “Unforgiven” y “Bullets” son dos claras muestras de ello. Su violero central, Mark Tremonti, es el gran responsable de este sonido, además de ejecutar unos solos geniales. Su impronta se pudo disfrutar en gemas como la festejada “What if” y la melódica “My own prison”.

Del minuto cero la presencia de Stapp atrajo a sus fans. Es un cantante que gesticula, que arenga y que se muestra afectuoso, y eso compra. También se lo escuchó impecable, con ese tono grave y atractivo tan característico, con el plus de entonar cada estrofa con sentimiento. Pero lo más importante es que sus problemas del pasado parecen haber quedado atrás, al menos eso es lo que se notó durante el vivo mostrando una imagen híper profesional.

Escoltados por un sonido impecable, se dedicaron a repasar cada uno de sus discos, haciendo especial hincapié en su debut “My own prison” (1997) y en el mencionado “Human clay”. A lo largo del show mostraron que no serán los más originales ni compondrán las canciones más maravillosas, pero tienen algo que atrapa y entretiene. En las sentidas “Faceless man” y “What’s this life for” se puede encontrar algo de esa seducción.

Para la parte final llegaron las melodías que los hicieron conocidos en todo el mundo. El primer sacudón fue con “Higher” dejando al público súper fanatizado;  ya en los bises sonaron “With arm wide open”, que fue cantada con mucho cariño por todos, y el cierre con sus perlas más populares, “One last breath” y “My sacrifice”, que terminó de endulzar a cada uno de los presentes. La banda le improvisó a sus fans una versión pesada del clásico “Olé, olé, olé, Creed” para despedirse.

El futuro de Creed es incierto, pero al menos pudieron mostrar sus verdaderas cartas y hacer callar algunas voces negativas. Sus fans añejos pudieron darse el gusto de escuchar aquellas canciones de su adolescencia o juventud. En definitiva, fue una noche redonda que sirvió para enmudecer a sus detractores y para saldar deudas.

* Fotos por Fernando Fernández

Redacción ElAcople.com

2 Comments

  1. seba

    3 diciembre, 2012 en 12:17

    que buena banda,me entere justo el mismo dia q vinieron,imposible ir a verlos desde la pampa,se ve que estuvo buenisimo..ojala vuelvan!!..larga vida Creed!!:.

  2. Pablo Gamero

    1 diciembre, 2012 en 22:44

    ¡Muy buena esta nota!. La verdad que es la primera que encuentro, no se le dio mucha bolilla a Creed, a pesar de ser una banda del carajo. No estoy tan de acuerdo con lo de “excelente sonido” la voz de scott tiene tanta fuerza que cuando pegaba sus típicos gritos algo interfería y un ruido cuasi ensordecedor inundaba el estadio. El resto es tal cual lo dicen ustedes. Saludos.

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