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Águilas de trueno

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Los Illya Kuryaki vuelven con su cocktail de rock, funk y hip-hop. Desde su regreso, hace un año y sin burbuja en el tiempo, editan “Chances”.

Muchas veces, los regresos suelen ser analizados desde una perspectiva prejuiciosa, acusando de solo intentar volver a vender. En el caso de IKV, su comienzo tan temprano, casi como un juego de niños, posibilita la lectura de que su separación haya sido provechosa. Los dos hemisferios compositivos pudieron madurar con sus respectivas carreras solistas, y en este caso el regreso implica un reencuentro artístico eficaz.

“Ula ula” es el corte de difusión elegido y la apertura de “Chances”, su séptimo disco de estudio; hit constituido, en donde los bronces comandan un ritmo pegadizo con una letra algo naive (hacer posible lo imposible). El solo de saxo acompañado de un rasguido funk se llevan la mejor parte de un tema que cumple con su objetivo: contagiar en el comienzo del disco.

Un estribillo demasiado repetitivo da paso a la base de sintetizadores que marca el pulso de “Funky futurista”, la cual había sido estrenada en vivo a principios de año. El álbum se vuelve por momentos desparejo, pero nunca llega a aburrir. Y tiene grandes momentos como “Adelante”, una historia de desamor donde Dante explaya sus dotes de guitar hero con un atrapante solo hacia el final la canción.

“La hicimos con todos los elementos que a mi viejo le hubieran gustado”, esboza el hijo del gran Luis Alberto Spinetta ante el tema homenaje, “Águila amarilla”, y continúa describiendo el punto más alto de “Chances”: “Le pusimos una parte medio Invisible, un puente de piano estilo The Beatles, guitarras Led Zeppelin y el águila de Castaneda”.

También recuerda ese gran unplugged que fue “Ninja Mental”, con la adhesión de un colchón de cuerdas que acompaña la agresividad de la voz de Dante en las estrofas para luego adornar la suavidad de Horvilleur en el estribillo. La frase “Te amo porque inventaste el amor” nos queda resonando, y el final es con otro gran solo del guitarrista.

El disco tiene matices (hasta coquetean con el reggae en “Soy música”), le escapan a la monofonía pasando del funk más pegajoso (“Chica”) a la sensibilidad del bolero pop (“Amor”), como si en lugar de una reunión, por momentos “Chances” se convierta en una cruza de sus carreras solitas y en donde el hip-hop quizás sea el género más relegado. Sin embargo, este último se encuentra presente en uno de los mejores temas del disco: “Madafaka”, en colaboración con Molotov.

No le sienta mal la madurez a los IKV, pero esa desfachatez e irresponsabilidad que emanaban en sus adolescentes comienzos quedó algo alejada. Injusto sería ponernos nostálgicos ante un disco luminoso y positivo conceptualmente hablando. Más que un regreso, el reencuentro de Illya Kuryaki parece una transformación en donde todos los elementos que mostraron anteriormente aparecen más prolijos y pulidos.

Redacción ElAcople.com

2 Comments

  1. jukio

    25 noviembre, 2012 en 00:49

    Que buena foto 😉

  2. Scottie Pippen

    23 noviembre, 2012 en 14:35

    Ayer justo estuvieron jugando a la pelota en Hay Equipo. Bah, Ema (?) jugó porque Dante se hizo el Bielsa. En fin, que les vaya bien, son buena gente (?)

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