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Diluvio alternativo

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En la tercera fecha del Pepsi Music, Evanescence ofreció un interesante show en una velada donde la lluvia fue la gran protagonista. The Drums mostró sus condiciones y Carajo, Cabezones, D-Mente, Bulldog y Cirse fueron algunas de las bandas que completaron la grilla.

Después de una mañana hermosa, el cielo comenzó a tornarse gris pasado el mediodía. Pero nadie sospechaba que la jornada tomaría tal rumbo. Los diferentes stands y carpas dentro del predio iban a sufrir las consecuencias. Los nulos lugares para cubrirse también hicieron lo suyo. Solo los vendedores de pilotos estallaban de felicidad.

A prestar atención

El escenario 3 estaba destinado a las agrupaciones emergentes con pocos años de carrera y con el apoyo del Gobierno de la Ciudad. En favor de las bandas, el escenario se encontraba al ingreso al predio dándole la posibilidad a que el público les preste un mínimo de atención.

Los primeros en subir fueron los cordobeses de Juan Terrenal con su rock gótico y alternativo. Después siguieron los Sentencia Previa que gustaron con su punk melódico con toques screamoIzabella llamó la atención por su propuesta novedosa donde fusionan con agrado ritmos folklóricos con el rock anglosajón.

Con una exposición mayor, Atzmusacaparó mayor interés gracias a las canciones de su reconocido debut “Ciudad de luz”, de 2010. Amel, con el hermano menor de Luis Alberto Spinetta en batería, dieron una interesante muestra de su potencial. Por supuesto, sus influencias se basan en la poesía y en la musicalidad del Flaco. Los rosarinos de Fluido pudieron mostrar su rock melódico en un momento donde el diluvio era súper intenso.

Los 202 continúan en la búsqueda del sonido que les brinde seguridad. Por ahora sobresalen con melodías de su etapa de Santos Inocentes como el clásico “Microman”. Con el apoyo de la radio Vorterix, los Caperucita Coyamostraron su rock zeppeliano. Lamentablemente por la precariedad del escenario, Bicicletas y Volador G no pudieron ofrecer sus sets.

La mirada local

De la mano de Cirse comenzó la fecha en los escenarios principales. Con un sonido correcto pudieron desplegar su rock alternativo, que año a año van perfeccionando. A punto de lanzar su nuevo disco“Apuesta”, la gente disfrutó de viejos temas como “Tecno” e “Invisible” y de la energía habitual de su cantante Luciana Segovia. Con Expulsados, la lluvia tomó real protagonismo. Ellos la desafiaron con sus clásicas melodías y sus actitudes callejeras. De este modo, pasaron “Tu respuesta”, “Mi novia es una zombie”, “Enfermera Vudú” y “Tarde de sol”, entre otras. Sus fanáticos supieron saborear del pequeño set a pesar de las inclemencias climatológicas.

D-Mente impuso respeto desde el primer acorde gracias a una contundencia sonora descomunal. Fue tan así que un sector del público notó ese poder y dejó la comodidad de la protección para cantar “Serás el juez” “La soledad” junto a Andrés Giménez y compañía. Para esta etapa sumaron tonos más graves en beneficio de su propuesta. Luego le tocó el turno a la nueva rencarnación de los Cabezones. Con su reciente disco “Nace”mostraron la solidez de antaño con un César Andino más feliz y positivo. Pasaron clásicos de la banda en versiones diferentes como“Abismo”, “Despegar” y “Globo”. Estuvo de invitado Javier Compiano de Plan 4 para“Hombre paranoico”.

Los Bulldog siguen firmes a la espera de ese salto a las grandes ligas. Mientras tanto, aprovecharon este show para mostrar su experiencia, su solidez y sus himnos como “Otra vez”, “Entre el cielo y el infierno”, “Más que diez”, “Fatal destino” y demás. Los presentes cantaron con energía estas grandes versiones. Y lo de Carajo ya no sorprende ya que están totalmente consolidados. Su público, que está en ascenso constante, enloqueció ante “Ironía”, “Pura vida” “Sacate la mierda”. Si bien la lluvia hizo estragos en el predio, los músicos trataron de restarle importancia y responder con su tremendo potpurrí instrumental de Pantera.

La parada para The Drums no era sencilla. Ellos, un quinteto neoyorquino de indie rock formados en 2009 y con solo dos discos en su haber, tenían que acaparar la atención de un público mayormente alternativo. Si a ello le sumamos que solo un selecto grupo conocía de su existencia la dificultad sería aún mayor. Entonces cuando el cantante Jonathan Pierce se paró delante de la audiencia se lo observó bastante tímido e inocente. Después de sonar “What you were”, “Best friend” y “Me and the moon”Piercecomenzó a soltarse.

El sonido de la banda se emparenta por momentos al de The Strokes aunque mucho más monótono y sin tanta energía. Si tuvieran más distorsión, los presentes habrían tomado otra posición hacia ellos. Hay buenas intenciones como en “Money”, “I need a doctor” y “Down by the water” que generaron una lindo clima. Sin embargo, con el transcurso del show esa sensación fue perdiendo fuerza. En su próxima visita deberían tener un escenario acorde a sus características, más íntimo y desprejuiciado.

Saldó la deuda

Después de su acotado debut de 2007, Evanescence regresaba al país con la necesidad de ofrecer un show más extenso. Tanto ellos como sus fans se habían quedado con sabor a poco. En el ambiente se notaba esa sed de revancha, por eso no sorprendió que Amy Lee se plantara en escena con tanta actitud. El público no reaccionó de la misma manera, tal vez condicionados por las inclemencias.

Con el primer sencillo de su ultimo álbum autotitulado de 2011, “What you want”, largaron su nueva presentación en compañía de un sonido ajustado y frontal. Desde ese momento fueron alternando canciones de dicho disco con las de su exitoso “Fallen”, de 2003, y “The open door”, de 2006. Amy se mostró cariñosa con su público y se los agradeció con un mensaje en español:“Estamos felices de estar aquí otra vez”.

La reacción de la masa era mayor cuando sonaban clásicos de “Fallen” como“Going under”, “Whisper”, “Imaginary” y el difundidísimo “Bring me to life”. Este fue un disco que pegó muy fuerte mundialmente, y durante el set esto quedó muy en claro. Si bien las canciones tienen su costado pop, las estructuras de las mismas suenan pesadas. Además los músicos que la acompañan tienen actitud e imagen típica del género.

Sin lugar a dudas, Lee fue la protagonista exclusiva del show. Se movía de un lado a otro sin importarle la llovizna que aún persistía con paradas mínimas en los teclados. Su público disfrutaba mucho de los momentos en que ella se sentaba sola en su piano de cola, tales los casos de “Lithium”, “Lost in Paradise” y “Call me when you’re sober”. Ahí su voz sonaba espléndida.

Su último álbum tuvo mucho lugar en la lista. No es casualidad que “The change” sea una de las melodías preferidas de la cantante. Una interesante canción. “Canta conmigo”, dijo Amy antes de comenzar con la famosa balada “My inmortal”. Sin embargo, sus fans no la entonaron como todos imaginaban.

Pasó la octava edición del Pepsi Music con un cartel sin grandes nombres, a excepción de Garbage. Posiblemente esto haya influido en la convocatoria (escasa) sumado al elevado precio de las entradas. Queda claro que los festivales ya no causan el furor de antaño. 

Redacción ElAcople.com

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