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El sábado, en el Estadio Malvinas Argentinas, se realizó de forma exitosa la quinta edición del Metal para Todos con bandas que ofrecieron grandes shows, con un público que reventó el lugar y con una organización a la altura de las circunstancias.

 

Desde que el heavy metal se impuso en la Argentina siempre hubo festivales del género donde se agrupaban los mejores exponentes locales. De todos ellos, el ‘Metal rock festival’ fue el que más trascendencia alcanzó. Sin embargo, ninguno había obtenido la continuidad ni el interés de este, por eso esta nueva edición tenía una oportunidad única para instalarse definitivamente.

ESCENARIO METALOUTDOORS 2 / CLAUDIO VATTINO

El escenario más pequeño en cuanto a dimensiones y trascendencia estaba en la otra punta del complejo. Bandas jóvenes y del interior participaron principalmente en estas tablas.

Las primeras agrupaciones en aparecer fueron Bodegón, Matan S.A., Reza Duro y Voranima. Del interior se mostraron Metal Anger (Bahía Blanca), Aurica Ruskin Arms, de Córdoba, Cimarrón (Uruguay) y Caballo de Hierro(Olavarría).

También tocaron algunos grupos con una mayor trayectoria y reconocimiento como Blindado y Mathras.

ESCENARIO OUTDOORS 1 / NIKO TAKARA

El escenario que se encontraba en el ingreso al lugar fue el que comenzó más tarde (dos horas después de lo pactado) y la banda que debía inaugurarlo, Factor Metal, no fue de la partida. Entonces los marplatenses de Luxgnosis tomaron ese lugar, seguidos por los trash death de  Nucflash. Los siguientes Alma Matter generaron un interés mayor, especialmente por su interesante y podrida versión de “The trooper”, de Iron Maiden.

Después llegaron los Malacara y su rock pesado con “Escorpión” como muestra de su poderío. La banda liderada por el ex Lethal, Yankee Ortiz, Mojón sorprendió por su sonido alternativo fusionado por toques extremos. “Mano negra” y “Burbujas de placer”, algunas de las melodías que se destacaron. Con Hugo Bistolfi como invitado, los Killing Season mostraron su death melódico influenciado netamente por el sonido Gotemburgo.

El siguiente bloque de cuatros bandas emparentadas con el hard rock y heavy metal gustó en los presentes. Primero pasó Helker con Diego Valdéz en la voz, que volvió a convencer en esta nueva etapa con gemas como “Falsos profetas” y “En mis sueños”. Después Arpeghy también convenció gracias a su hard rock influenciado por Rata Blanca en “Mi camino” y “Guerrero del sol”. Bertoncelli en su faceta más rockera supo ganar adeptos con melodías de la talla de “Recuerdos del ayer” y “Sin mirar atrás”. Otro que siempre despierta interés es Saul Blanch, y esta vez no fue la excepción.

También hubo tributos a bandas que estaban tocando en otro escenario como Misile 14. Hugo Benitez, primer cantante de Horcas, se dedicó a hacer sus propias versiones de los clásicos de los primeros dos discos. “Muerto en calle” fue uno de ellos. Después el legado de Kamikaze, legendaria banda heavy de los ’80, se disfrutó con las dos agrupaciones que lo mantienen vivo. En este escenario le tocó el turno a los liderados por Roberto Cossedu y Miguel Oropeza que llevan el nombre original. Se mostraron súper sólidos y contundentes favoreciendo a las nuevas melodías de “Dueño de los cielos”Renacer, la otra banda Christian Bertoncelli, no pudo deslumbrar como en su otro show, especialmente por falta de potencia en el sonido.

Con el sonido, la estética y los  movimientos exactos, los Kiss My Ass deslumbraron a los espectadores que buscaban otra alternativa a la de Almafuerte, con un tributo súper respetuoso. De la mano del ex Kefren, Sebastián Gava, desempolvaron varios clásicos kisseros como “Love gun”, “I was made for loving you” y “Rock and roll all nite”. Alakran siguió en esa sintonía mágica, y brillaron con un audio poderoso y claro. De este modo, todos disfrutaron de “Otra vez en las calles”,  “Traidor” y “Dominado”.

Viticus fue el último grupo en tocar en todo el festival, a tal punto que tuvieron que cortar antes por falta de tiempo. Igual les alcanzó para que todos bailaran al ritmo de himnos de Riff como “Mal romance”, “Ruedas de Metal” y “Macadam 3 2 1 0”.

ESCENARIO INDOORS / JON LORD

Con un retraso de treinta minutos, la apertura del escenario principal estuvo a cargo de Tioca, seguido por los muchachos de Mental, luego por los trash death de Coalission y cerrando el primer cuarteto de bandas con los experimentados Vorax. Con la salida de La Bestia, el respetuoso tributo argentino a Iron Maiden, el festival comenzó a tomar otro color, sobre todo por las versiones educadas de “Wasted years” y “Run to the hills”. Vale mencionar el notable crecimiento de Javier Barrozo en su manejo del inglés.

Tanto Mastifal como Plan 4 sufrieron las consecuencias por no poder probar sonido de antemano. Sin embargo, por su profesionalismo supieron sacar adelante sets disfrutables. Mastifal adelantó canciones de su próximo disco “Rock podrido”, un homenaje a sus héroes del rock nacional, con “Post-crucifixión” de Pescado Rabioso como muestra. En crecimiento constante, Plan 4 pudo comprobarlo gracias a un público que entonó con efusividad melodías clásicas como “En mil pedazos”, “Ella” y “La jaula”.

Como con toda propuesta nueva, el fan metalero se hace a un lado. Rowek, liderada por el gran baterista Gustavo Rowek, necesitará de más conciertos y discos para tratar de acaparar la atención. Con “Grita”, su debut, tienen la esperanza de cambiar ese estigma. Pero en este escenario se esperaba por Rudy Sarzo y sus clásicos. Junto a un seleccionado de músicos locales (Mario Ian y demás), el bajista cubano deleitó con lindas versiones de Ozzy Obsbourne (“Crazy train”, con Beto Zamarbide), Dio, Whitesnake y Quiet Riot.

Era el turno del otro Kamikaze, denominados KZ4. Con Enrique Gómez Yafal y Claudio Parolari mostraron su experiencia, aunque el audio estuvo bastante opaco afectando por ejemplo a un himno como“Ciudad sin alma”. El Tano Romano decidió ocupar su espacio con un tributo exclusivo a Visceral (la banda menos exitosa de su carrera). Si bien pasaron canciones de sus dos discos, el momento de mayor explosión se dio cuando subió Willy Caballero (batería y voz)  a cantar “Eskape”, provocando una gran algarabía en los presentes.

Ya con un Malvinas a pleno, el Tributo a V8 disfrutó de la energía generalizada, especialmente inducida por eternos clásicos como “Cautivos de un sistema”, “Brigadas metálicas”, “Ideando la fuga” y “Muy cansado estoy”, que nunca pierden vigencia. Sonaron de forma genial. Lethal no contó con la misma suerte ya que la guitarra apenas se notaba. De todas formas, con un Tito García (voz) encendido pudieron despertar a la masa con “Resaka”, “Chicos de la calle”“Inyección lethal”. Se los ve en un buen momento.

Tren Loco y Horcas son dos de los grupos más convocantes del género, por debajo de Almafuerte. Durante sus sets, el público presente se los demostró. Tren Loco, con su habitual repertorio, mantuvo esa unión tan particular con sus fans. Se escucharon, entre otras, “Fuera de la ley”, “Pueblo motoquero” y “Barrio bajo”. Después Horcas entretuvo con un show repleto de clásicos. “Esperanza”, “Fuego”, “Vencer” y “Argentina, tus hijos”, algunas de las melodías que sonaron de forma contundente. Para el año que viene se espera el nuevo disco.

El cierre con Almafuerte despertó el fanatismo de costumbre. A ellos poco les importó algunos problemas de sonido evidentes, solo se entregaron a himnos de la talla de “Patria al hombro”, “Debes saberlo” y “El visitante”. A Ricardo Iorio se lo notó fastidioso porque no escuchaba su voz en el retorno. También hubo espacio para dos nuevas canciones de “Trillando la fina”, el demoradísimo disco que vio la luz tras seis años de espera. Pasaron entonces la que le da título al disco y “Muere monstruo muere”.

Las bandas de heavy metal argentino siempre sufrieron ante la falta de apoyo de los medios nacionales. Pero desde hace algunos años esta situación comenzó a revertirse, y este festival tuvo mucho que ver para que esto sucediera. Ahora se necesita de que todas las disputas e internas dentro del género queden a un lado en beneficio de este crecimiento. Esperemos que el metal pueda ocupar el lugar que merece.

* Fotos por Fernando Fernández

Redacción ElAcople.com

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