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Contra viento y marea

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Y sí: al final era todo para un solo River, a reventar. Y juzgando por apariencias, estoy seguro que mucha gente joven se quedó afuera por no poder pagar el elevado precio de la entrada, que salía casi lo mismo que el abono de dos días para el Lollapalooza. Error número 1.

Error número 2: ¿la gente de Quilmes tiene algo contra las leyendas? Bad Religion a las cinco, Living Colour a las cinco, y ahora lo mismo con Joan Jett y tocando solo 25 minutos. Se les está escapando la tortuga.

Por suerte hubo un acierto: las bandas. A Joan Jett no le importa que sea la hora del mate y pegue el sol de frente; un par de temas directos y gancheros le sirven para tener a todos en su mano. A los 53 parece no haber envejecido un solo día. Entre canciones propias y ajenas logra levantar la tarde y algunos punkrockers se le animan el mosh; es su manera de decir “Perdónalos por esto, Joan. No saben lo que hacen”. Ella es una leyenda, no es “la minita que toca I love Rock n Roll”. Fue de las primeras rebeldes. Sin ella todas esas chicas que quieren mostrar una imagen dura no existirían. De Avril Lavigne a Gwen Stefani. Como dicen en casa: a los mayores hay que respetarlos.

La presencia de los neoyorquinos Tv on The Radio desconcierta a un público más dispuesto al rock directo. A partir de acá empiezan los problemas de sonido. En el campo, adelante, se escucha mejor. Las plateas la pasan mal: las dos torres de mitad de cancha tienen un delay importante, una cuestión que se arrastra hace un tiempo en el estadio y que termina generando el efecto inverso al buscado.

La banda genera un tibio recibimiento del público, tal vez por aburrimiento y por sobrepasarlos. Supongo que lo segundo más que lo primero. Momentos como “Staring At The Sun” hacen difícil la tarea de ignorarlos. Gente negra haciendo música más asociada a gente blanca. ¿Por qué tenemos que separar las cosas por color? Es solo música. Una visita que merecía su show exclusivo, en La Trastienda tal vez.

Los Arctic Monkeys que conocías ya no existen. Los adolescentes de hace unos años conocieron la noche, las drogas y el sexo. Sobre todo su líder, Alex Turner. De ese chico tímido de granos vestido con chombas aparece esta reencarnación moderna de un Johnny Cash eléctrico. Parece que juntarse con Josh Homme te da onda inmediatamente. Ante los primeros rayos de la inminente tormenta, desde la platea se escucha el peor sonido del festival; el tranquilo comienzo con “Don’t sit down cause i’ve moved your chair” cambia repentinamente con la ejecución de las canciones más frenéticas de la banda: Teddy Picker”, “Brianstorm”, “I Bet You Look Good on the Dancefloor”. Sonido deficiente, actitud desprolija y el estadio se cae. En vivo esta es la mejor cara de la banda.

Como si fuera un festival inglés, la lluvia empieza a castigar. Justo cuando la banda empezaba a meterse en los terrenos más psicodélicos y desérticos del show. Arctic Monkeys sonando como Black Sabbath. Lo he visto. Los chicos se transformaron en hombres. Deberían haber seguido, pero con otro nombre; realmente es una banda distinta. Desafortunadamente la intermitente lluvia hace que el show se interrumpa unos minutos y el tinte psicodélico que venía tomando hace que muchos decidan optar por refugiarse donde fuera posible.

Diecisiete años de espera. Curioso que una banda  transite su mejor momento casi bordeando los veinte años de carrera. Haciendo memoria, Foo Fighters debe ser la única banda de rock masiva que queda. Masiva hablando de llenar estadios acá y en China. Y cuando hablamos de rock, hablamos de guitarras, batería y canciones que explotan. Vieja escuela.

Al borde de la cancelación, con las luces del estadio encendidas (y será así durante todo el show), sale la banda sin intro, sin presentación; con ese espíritu punk rock que todavía tienen. Y Dave Grohl es la personificación de estrella de rock. O lo que debería ser. Aprendió de los mejores e impuso su impronta: Foo Fighters es su banda y se la carga al hombro. Que a sus cuarenta años quiera venirse al fin del mundo a tocar con lluvia y a romperse la garganta desde el primer tema con “All My Life”, dice mucho de él. Porque claramente podría tirarse a chanta, hacer cantar al público y cobrar.

De Freddie Mercury a Dio pasando por Bruce Dickinson, como frontmanse nutrió de los mejores. Por eso corre por todo el escenario, juega con la gente, transpira la camiseta. Musicalmente estudió todo lo que el punk rock tenía que decir. Pero no solo Ramonesy yerbas. En su ADN están Husker Du, Pixies, Replacemnts, Dead Kennedys, Bad Brains. ¿Qué pasa cuando combinás lo mejor de los dos mundos? Estadios llenos por todo el planeta.

El baterista Taylor Hawkins es la otra estrella. Grohl y Hawkins fueron hechos para compartir una banda. Dave necesita un mejor baterista como él para su banda, y Hawkins probablemente lo sea. Y le sigue el juego en la desestructuración del show. La gente pide solo de batería de Taylor; tienen solo. Piden solo de Dave en la viola; lo tienen. ¿Qué vaya a la batería, haga un solo y toque un tema? También, tomá: “Cold day in the sun”. El mejor público del mundo lo logra. Palabras de Grohl. Uno como que le cree cualquier cosa igual. Y se ve que los muchachos la están pasando bien. Pat Smear, con su alma hardcore, no puede dejar de ver las rondas que se arman. Y en “Stacked

azafatodegira.com

5 Comments

  1. eH?!!

    6 abril, 2012 en 00:00

    Arctic Monkeys sonando como Black Sabbath De Freddie Mercury a Dio pasando por Bruce Dickinson, como frontman se nutrió de los mejores. que le pasa a este pibe??? paguenle un curso en la escuelita de alfredo Rosso!!

  2. LahijadelaLágrima

    5 abril, 2012 en 00:00

    Muy buena la nota, pero vamos, Llano: “…que a sus cuarenta años…“ es un comentario muy púber. 40 pirulos, ¡si es un pibe!

  3. dee dee

    5 abril, 2012 en 00:00

    q decir…me moje todo, el viento se llevaba el sonido, madrugue parair mas temprano al laburo para poder irme antes, todo el dìa con dolor de cabeza(con los foo se fue) a la salida todo inundado… valio la pena, me cague de risa y probablemente haya sido lo mejor q vi y q voy a ver este año! joan jett tendria q haber tocado mas tarde men

  4. Bochita

    5 abril, 2012 en 00:00

    Buena crítica man!! la rompieron los FF!!!

  5. Lucas

    5 abril, 2012 en 00:00

    Creo que Living Colour fué en un Pepsi, así que boludos hay en todas las bebidas (?). Lo peor fue Bad Religion de día, a las 16:30 de un jueves, lamentable. Tambien acierta Facundo en cuanto a los precios, el martes, fracaso total: plateas de costado semivacias, la popu directamente cerrada, mandaron a todos a la platea media y baja, aún así tampoco se llenó; el campo por la mitad con suerte.

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