SHOWS

La última noche

Por  | 

Y, finalmente, llegó el domingo y con él la última jornada del Cosquín Rock 2012; en esta ocasión, sería el turno del reggae por un lado y de Viticus, Kapanga, Juanse, La Vela Puerca, Viejas Locas y Rata Blanca por otro. Un día antes, el escenario temático fue del heavy y si entonces el olor era de sangre, ahora el aroma era otro, a flores de paz y amor, encendidas por Dancing Mood, Fidel Nadal, Dread Mar I, Los Pericos y Nonpalidece.

Todavía no era de noche y, sobre el escenario principal, Kapanga se sumaba a los homenajes a Luis Alberto Spinetta, proyectando sobre las pantallas imágenes suyas acompañadas de un compilado de sus canciones; después, la banda desataría toda su acostumbrada fiesta, de la mano de sus clásicos como “El mono relojero” y “El universal”. Hablando de monos, el cantante no dejó de advertir que el grupo pertenece a las fijas del festival: “Doce años y nosotros vinimos a once, qué alegría”. Antes de Kapanga, Viticus había aprovechado su set para presentar canciones de “Rock local”, su último disco; así, sonaron “Humano”, “Los perros ladran” y “Euskal Herria”, además del infaltable “Mucho por hacer” para el cierre. Más aún, antes de Viticus, pasaron por las tablas centrales París París Musique, Baltasar Comotto y Coverheads.

Mientras tanto, en la otra punta del inmenso predio, el anunciado día del reggae tenía su lugar: Fidel Nadal tomó la posta que le pasaron La madre del borrego, Rondamon, La Perra que los Parió, Zona Ganjah y Dancing Mood. El ex Todos Tus Muertos también hizo escuchar varias canciones de su último trabajo, “Arranqe”, como la que da nombre al disco por ejemplo que abrió su presentación; fiel a su estilo, el cantante se mostró como el mejor arengador, ofreciendo un espectáculo intenso, con constante invitación a seguirlo y no quedarse sin bailar al compás de sus melodías. Como corresponde a un festival, Fidel no dejó afuera a sus hits, como “Te robaste mi corazón”; sucediéndolo, Dread Mar I haría lo propio entonando “Tú sin mí”. Tranquilo, el público con simpatía por Jamaica si no se movía de pie a pie lentamente, se tiraba sobre el pasto y miraba las estrellas, o se sentaba en ronda y compartía una cerveza y un porro. Con chapa festivalera ganada, al igual que Kapanga, Los Pericos se encargaba de ir cerrando la jornada con su arsenal de éxitos: “Complicado y aturdido”, “Runaway”, “Pupilas lejanas”, “Mucha experiencia”, “Nada que perder” y más y más; “Sin cadenas”, dedicada a Spinetta, y un cover de Nirvana, “Smell Like Teen Spirit”. Por último, sería la hora de Nonpalidece y su espectáculo digno de final, que incluyó la participación del invitado de todos: el negro García López, para una versión de “The Heathen”, de Bob Marley.

Definitivamente solista, Juanse prosiguió a Kapanga en el escenario principal, que luego ocuparía La Vela Puerca; por su parte, el ex cantante de Los Ratones Paranoicos ofreció un muy buen show, al que no le faltaron clásicos de su antigua banda (“Sigue girando”, “Para siempre”) y recuerdos a Spinetta, según la sabida amistad que mantenían. Noble gesto del músico, antes de retirarse tiró una flor por cada banda que tuvo el Flaco. La Vela Puerca, por su lado, salió dispuesta a no pasar desapercibida y a través de una notoria entrega lo logró; con pasión, voz y compañía interpretaron los temas de su set, que se erigió como parte de lo más destacado del último día de este Cosquín Rock.

Por último, ahora sí, los encargados del broche de oro: ¿alguna vez habrán pensado no solo en compartir fecha sino además en tocar uno después del otro? Viejas Locas y Rata Blanca, ¿no tan distintos? Sí, muy. La banda rollingapor excelencia de nuestro país propuso un show con muchos recuerdos de sus primeros discos; de hecho, el tramo inicial fue con “Puente La Noria” y “Hermanos de sangre”. Después sí habría espacio para mostrar las canciones de su último disco, “Contra la pared”: desde el propio tema que da nombre al álbum, hasta “No me pienso levantar”, “Perdoname, mi amor” y“Roca y giro”, entre otras. Divertido, Pity se permitió bromear con su complicada situación judicial: “Les agradezco mucho por los documentos que están perdiendo y tirando para acá. Muchas gracias, de corazón. El martes voy a juicio oral y me vienen perfecto para conseguir una nueva identidad”, dijo el líder del conjunto. “¡Qué culiado!”, exclamaban los cordobeses, a las risotadas. “La Simpática Demonia” estuvo acompañada de un video en el que se dibujaba un cartón de LSD con la siguiendo inscripción: “En Cosquín Rock podés hacer lo que se te canta el orto. ¡Viva la pepa!”. Entusiasmado, Pity no quería dejar de cantar y cuando todos sus compañeros se habían ido y la banda ya se había pasado de su horario, surgió a las corridas, robándose una guitarra acústica y entonó solo, en la punta de la pasarela que se abre entre el público, “Fuiste lo mejor”, de Intoxicados.

Rata Blanca tenía que tocar a la una de la mañana, pero a esa hora había terminado Viejas Locas, ¿cuándo terminaría apareciendo el grupo? En diez minutos, una descarga de sonido insólito para lo que tenía de costumbre el festival se dejó oír: en poco tiempo, Walter Giardino, Adrián Barilari y compañía tenían todo listo para demostrar por qué eran ni más ni menos que el punto final de Cosquín Rock. Y, a priori, mostraron una potencia que sacudió todo: “Diario de una sombra” “Solo para amarte”, las primeras canciones. También sumándose a los homenajes a Spinetta, Barilari contó que estuvieron conversando qué tema hacer y eligieron entre todos uno especial;Giardino, por su parte, dijo entonces sus únicas palabras: “A ver si empezamos a hacer las cosas bien y no reconocer solo cuando los grandes se mueren, el Flaco fue un grande de verdad”. “Despiértate nena” fue la canción escogida, que por supuesto incluyó un solo épico del notable guitarrista del conjunto. No fue éste, por cierto, el único cover que hizo Rata Blanca: antes, habían mostrado su versión Guns ´N Roses de “Live and Let Die”. Ya cerca de las tres de la madrugada, el grupo tiraba su última catarata de clásicos para cerrar todo: “Guerrero del Arco Iris”, “Mujer amante”, “La leyenda del hada y el mago”.

Y, así, se terminaba la edición 2012 del Cosquín Rock; una gran edición, enteramente dedicada a la memoria de Luis Alberto Spinetta. No fue casual, entonces, que Charly García e Illya Kuryaki and the Valderramas se hayan quedado en la memoria como lo más destacado. Será hasta 2013, Santa María de Punilla, con la ilusión de que al rock lo una la alegría de la fiesta y no la tristeza del fin.

Redacción ElAcople.com

1 Comentario

  1. San

    16 febrero, 2012 en 00:00

    Busquen las bandas que estan hace mas de 10 años tocando en el Cosquin Rock y otrso festivales! http://www.elacople.com/Noticias.aspx?Id=1602 Es porque que todo tiempo pasado es mejor? No hay nada nuevo? O los promotores prefieren ir a lo seguro? Nikki, y vos que pensas?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *