RESEÑAS

Lección de metal

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Después de la visita en 2008, los alemanes lanzaron al mercado dos nuevos trabajos: “Ballads of a hangman”, de 2009, y “The clans will rise again”, de 2010. Pero como suele suceder con bandas de trayectoria, sus fans solo quieren escuchar los clásicos.

Con los clichés deseados

Desde las 18.30, los locales Ethernia, Agitador, Metrasheros y Tercer Día dejaron al público encendido para lo que vendría. Entre estas bandas, la que se destacó fue Tercer Día, liderados por el ex cantante de Razones Concientes, Turu Paredes. Gracias a su heavy metal argento y poderoso, y a la participación del Tano Romano como invitado, lograron la aceptación de los presentes.

Era el momento de Grave Digger. Tras un intervalo medido, a las 21.30 se apagaron las luces de local y comenzó a sonar la intro “Days of revenge”, que abre su último álbum, mientras el tecladista Hans Peter Katzenburg, más conocido como The Reaper, recorría el escenario tocando una gaita y disfrazado de “la muerte”.

Con los músicos en sus lugares largaron con la demoledora “Paid in blood” ante unos fans que demoraron en entrar en calor, posiblemente porque la asistencia no era la esperada o porque el sonido no estaba en su punto ideal. Sin embargo, para la tercera canción, Hammer of the scots”, esto se modificó, generando a partir de allí un contexto más acorde al espectáculo.

Su cantante y fundador, Chris Boltendahl, fue el principal responsable de que el público tome otra actitud y se comprometa con el show. Con simples actitudes como darles lugar para que sus voces sean centrales o impulsarlos a arengar a cada momento, generó el cambio. Por supuesto, ayudado por “Killing time” y “Whom the gods love die young”, temas que los espectadores adoptaron como propios.

A su vez, el sonido alcanzó la plenitud recién en la séptima melodía, “The ballad of Mary (Queens of scots)”, donde el volumen de cada uno de los instrumentos estaba en el punto justo. Es habitual que el speed metal que los caracteriza demore en algunas canciones en acomodarse, ya que la velocidad y los estribillos efectivos necesitan este tiempo.

Si bien los espectadores sabían que iban a sonar nuevas composiciones, esperaban por las viejas glorias, por eso cuando sonaban los primeros acordes de los himnos ingresaban en un estado de excitación. Eso sucedió con “Rebellion (The clans are marching) y “Morgane le fay”.

El nuevo violero, Axel Ritt, que reemplazó al querido Manni Schmidt, cumplió gratamente con su performance aunque en un comienzo había vendido otra imagen: los riffs poderosos tenían un protagonismo exclusivo dejando de lado su virtuosismo. Sin embargo, con el correr del show empezó a demostrar sus grandes cualidades, dándole a las canciones su propia personalidad.

Boltendahl se banca las canciones solito, sin apoyo de sus compañeros en los coros. En ese lugar aparecen sus seguidores para brindarle una mano, por eso cuando se escuchaban ultra clásicos como “The last supper”, “Excalibur”, “The round table” y “Heavy metal breakdown”, Chris se sentía acompañado.

Si uno busca ver en directo a una banda de heavy metal hecha y derecha, Grave Digger es una gran opción que jamás defraudará. Gracias a sus riffs agresivos y estribillos inmediatos, el público metalero tiene un gran sentimiento hacia ellos, y el martes se lo logró transmitir.

Redacción ElAcople.com

2 Comments

  1. Amigo Aguila

    29 julio, 2011 en 00:00

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ

  2. NiKki SiXx

    28 julio, 2011 en 00:00

    Que alguien me confirme si a la de anteojos de las últimas 2 fotos FF le dejó las gafas llena de pibes. Parece sacada de My first sex teacher.

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