ENTREVISTAS

La refundación

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A pocas cuadras de La Trastienda Club, la gente de Árbol respondió nuestras inquietudes, las cuales estuvieron centradas en su reciente álbum, “No me etiquetes”. Martín Millán (batería), Pablo Romero (percusión, guitarra y voz) y Sebastián Bianchini (bajo) charlaron durante media hora, previo a su presentación en el tributo a Los Fabulosos Cadillcs, Vos sabes… como te esperaba!”.

“Somos un grupo distinto en cada disco”

En varias entrevistas declararon que este disco es como una especie de vuelta a las fuentes. ¿Por qué lo sienten así?

Pablo: Más allá de la reincorporación del violín, me parece que volvimos a las raíces en el sentido de que hemos vuelto a investigar en nuevos sonidos, que habíamos dejado atrás.

Martín: Después de 15 años, seis discos y demás, sacamos la conclusión de que Árbol viene a ser un grupo distinto en cada álbum. Entonces esto nos linkea directamente con el título del disco, “No me etiquetes”, que lo relacionamos con “no me limites”; es decir, nosotros creemos que etiquetar tiene que ver con limitar. Árbol es una suma de muchos estilos, es por eso que esto lo reconocemos como nuestro estilo. Esto es uno de los signos característicos de la banda. Sentimos que cada disco es como una especie de refundación.

Sebastián: Árbol se forma con todas estas placas. Tenemos temas como para que todos puedan convivir en un show y al observar al grupo en vivo terminás de darte cuenta.

Justamente, Árbol siempre fue un grupo que se caracterizó por no identificarlos con un solo género, es por eso que me extrañó el título del disco.

Sebastián: Por lo general, a las compañías les cuesta mucho decir “a dónde lo vendo”. Ellos necesitar definir si es un grupo de folklore o de electrónica.

Me parece que al disco le quieren dar diferentes lecturas, ¿puede ser?

Pablo: Sí, seguro. Las canciones tienen capas y cada disco, a su vez, es una capa diferente. Árbol tiene eso.

Martín: Si bien hay canciones directas y que nos hicieron conocidos, siempre buscamos esas capas, el efecto cebolla, digamos.

En relación al primer corte, “El sábado en Ramos”, ¿buscaron impactar?

Martín: Somos bastantes ácidos, no sólo en nuestras letras, sino también en nuestros temas. Además no nos gusta el mensaje único, ya que nos encanta que las canciones tengan varias lecturas.

Sebastián: Por más que sea un tema de música electrónica, es una canción donde hay experimentación principalmente. Pasar de una tonalidad menor –donde se maneja la electrónica- a una tonalidad mayor constantemente, con las melodías que se van cruzando.

Pablo: Tratamos de investigar porque en la canción hay tonos acústicos, que no representa tanto a ese género.

Siempre fueron de componer muchas canciones para cada uno de sus álbumes. En este disco fueron 35 para que solo queden 10. ¿Por qué les sucede eso?

Martín: No es por una finalidad, sino por una necesidad.

Pablo: Siempre fuimos de componer mucho, y no porque Gustavo Santaolalla (productor de “Chapusongs”) nos lo sugirió. Empezamos a probar ese método con él, pero antes éramos de escribir en cantidad también.

Sebastián: Cuantas más canciones tenemos, mejor.

¿Puede tener que ver también con la idea del perfil del disco?

Martín: Si, obviamente. La idea matriz era la de buscar una energía positiva para este momento que nosotros vemos de la humanidad.

Redacción ElAcople.com

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