RESEÑAS

Aire fresco

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Al parecer, ni el retraso ni que sea un jueves parece molestar a la gente, que llena el clásico local de Palermo. Todos de elegante sport, pero en el buen sentido. Nada de agite ni remeras de La RENGA o LOS REDONDOS. Pareciera ser más una salida informal que un recital. Y arriba del escenario, ME DARÁS MIL HIJOS comparte el gusto estético con la gente: desde la formalidad impecable de su vocalista MARIANO FERNÁNDEZ hasta la onda hippie de otros integrantes, tal es el caso de su hermano SANTIAGO FERNÁNDEZ.

El show arranca con “Horizonte”, canción que también abre su última placa, “Aire”, que sin dudas es de las mejores ediciones del año. Tímidamente la gente empieza a bailar. Se está cómodo. Hay que reconocer que a veces está bueno no tener que estar apretado junto con una marea de personas y no tener que apoyarse sobre la espalda transpirada de algún extraño en cueros.

Y pagar el precio de la entrada significa también pagar por una clase de baile de una gran variedad de estilos: desde el bolero, la canción, el candombe, el carnavalito hasta al furia de ritmos balcánicos. Y muchas de esas en otras circunstancias tal vez sonarían todo el tiempo por la radio, tales los casos de “Aire”, “Naufrago” o “Canción Rota”.

En escena llegan a ser doce músicos. Eso si no contamos a los invitados, como HUGO LOBO (durante varios temas), KEVIN JOHANSEN para “El hombre”, y JUAN PABLO FERNÁNDEZ (ex integrante de la PEQUEÑA ORQUESTA REINCIDENTES y hermano de MARIANO y SANTIAGO) para “Fusil”, de aquel primer disco.

La banda es toda una orquesta; sin embargo nada suena saturado. No hay egos. Ninguno quiere tomar protagonismo. Todos son vitales a la hora de componer y tocar.

Para el final la banda sigue tomando riegos. Como versionar “Kaya”, de SUMO, o interpretar una cumbia. Terrenos escabrosos para muchos. Pero hay que admitir que cuando algo está bien hecho, no hay como negarlo. Y luego, el final definitivo con ese casi hit que supo ser “Sueños de autostop”, y un baile final con el intenso “Escarabajo”.

Así fue el show de una banda que del clásico boca en boca se hizo cada vez más fuerte y convocante. No pasará mucho tiempo hasta que empiecen a llenar teatros grandes y las canciones se usen de cortina de programas de televisión. Mientras la PEQUEÑA ORQUESTA REINCIDENTES no se reúna y grupos como ANGELA TULLIDA no mantengan una constancia, el público melancólico de Buenos Aires tiene su sed saldada con ME DARÁS MIL HJOS.

azafatodegira.com

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