RESEÑAS

Un viejo Blues

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¡Qué bueno que todavía queden músicos que toquen desde el alma! ¡Qué bueno es disfrutar de un recital sin que un Gastón Idiota Ranquilevich esté revoleando como boludo la remera a la par tuya, o suba a babucha a una pendeja que no sabe qué ni quién canta!

En medio de tanta mediocridad musical que vivimos en la actualidad, disfrutar de un concierto de MIGUEL BOTAFOGO VILLANOVA, así tan íntimo y directo en un teatro como el San Martín, es un privilegio.

Y digo privilegio, porque los acordes que dispara el bluesman de su guitarra producen momentos imborrables. Como el que se vivió cuando se levantó el telón.

Ahí estaba, solo con una guitarra criolla, que homenajeó al gran Pappo Napolitano interpretando Desconfío”. Era la introducción de una noche mágica en Tucumán.

Y siguiendo la línea de los homenajes, hubo uno muy emotivo para los recientemente fallecidos RICARDO ROMERO y HÉCTOR BULACIO, del grupo folklórico LOS TUCU TUCU. “La verdad que todavía no caigo, no lo puedo creer”, expresó, acongojado, el guitarrista.
El Blues de Tucumán, ya con la banda a pleno, fue la dedicatoria para los malogrados músicos.

BOTAFOGO regaló varios adelantos de su próximo disco, que es producido por su hijo ANDRÉS VILLANOVA, baterista de CARAJO. Blues en la radio, tema que estrenó, más que un pedido es un ruego hecho canción ante la escasa difusión de este estilo de música en las radios argentinas.

“Qué cosas yo no haría”, “Little Red Rooster”, “El radiador”, “Blues para mi guitarra”… En fin, una lista de casi 20 temas que los presentes aplaudieron a más no poder.

El final no podía ser menos, y como dije que fue una noche mágica, el cierre estuvo a la altura con una lograda versión castellanizada de “Imagine”.

Así el músico se despidió ante una ovación del teatro que estaba casi completo. Luego, el barbudo guitarrista se mezcló entre el público y accedió a cuanto autógrafo y fotos se le requirió.

No quiero terminar la nota sin mencionar a la gran banda que acompaña a BOTAFOGO. En piano GUSTAVO LOZANO; batería SILVANA COLAGIOVANI, que despertó el silbido de aprobación de la platea masculina; RAFAEL PRAVETONI en bajo y SERGIO ARIAS en guitarra.

Ellos junto al bluesman, fueron los responsables de dar la bienvenida a la primavera en Tucumán. Y qué mejor que con blues.

4 Comments

  1. Flake

    1 enero, 2001 en 00:00

    Durazno de Gala la rompia! sobretodo el disco Una vieja historia

  2. NiKki SiXx

    1 enero, 2001 en 00:00

    El muy puto estaba a favor de la Ley del Músico y se hacía el jurado de zapando por un sueño. Que la chupe.

  3. perro_ciego

    1 enero, 2001 en 00:00

    Muy bien NiKki SiXx, no hay que olvidar esas cosas. Es un gil que se creía con el derecho de decidir quien era músico y quién no.

  4. leotripa

    1 enero, 2001 en 00:00

    Decir que Es un gil, me parece que te estas yendo un poquitito al carajo. Si bien la Ley del Musico es una risa; está bastante lejos de ser un gil. Mejor aprende a tocar la guitarra antes de criticarlo.

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