RESEÑAS

Pelotas para pocos

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Miércoles 20 hs, día y horario atípico -pero hermoso- para pegarse una panzada de rock, para distraerse en medio de la semana, ¿y que mejor que escuchando LAS PELOTAS?

La FM 98.3 MEGA convocó y más de 250 personas oyeron el llamado y llegaron a La Trastienda, el reducto que cada vez es más visitado por las bandas del país, un lugar muy chico, pero muy cómodo, que se está convirtiendo en un clásico de los tiempos que corren.

El local se mantuvo con las luces de los pasillos encendidas mientras transcurrió el show, lo que le quitó marco, casi tanto como la aparición de una locutora de la radio presentando a los músicos.

Con sus protagonistas sentados uno al lado del otro en plan unplugged, LAS PELOTAS abrió la velada con “Grasa de chancho”, “El cazador” y una sensible versión de “Será”, donde GERMAN DAFFUNCHIO recitaba los versos con una pasividad absoluta.

Con la presentación de su disco en vivo “Show” están ante la oportunidad de repasar todos sus discos y de dar a conocer nuevamente temas que en su momento no llegaron a la masa. Esta vez fueron más allá y también incluyeron clásicos que quedaron afuera de esta última placa.

“Y vamo vamo las pelo” grita la gente con “Si Supieras” y poguea fuerte y chifla con “Capitán América”. No se adaptan, o no quieren adaptarse, a la propuesta tranquila y al clima que imprime la banda que le bajó dos cambios a la oferta habitual de sus shows.

Un pasaje del show nos ofreció la soledad en escena de ALEJANDRO SOKOL y GABRIELA MARTINEZ para deleitar a su público con “Menos mal”, tema incluido en la placa “¿Para que?”. Ella con la guitarra en manos y él dejando todo su dolor en los versos, crearon un momento intenso y levantaron aplausos al por mayor.

Las canciones sonaban y el regocijo era propiedad de todos los presentes. “Como se curan las heridas”, con DAFFUNCHIO en voz y SOKOL en pandereta y danza loca, “Boca de pez”, “Ñandú” y “¿Para que?”, con la bronca del cantante contra los micrófonos que no funcionaban y con la trágica realidad pintada con versos: “nadie escapa, todos al furgón”.

El final llegó con la mezcla de seriedad y comicidad de “Ella está muerta”, “Cuando podrás amar”, la trompeta de “Uva, Uva” y “La mirada del amo”, donde por primera y única vez en la noche SOKOL enfrentó de pie a su gente.

Abruptamente apareció aquella locutora del comienzo y la gente recordó donde estaba y quien convocaba al evento. No hubo más tiempo para bises ni para pedir otro tema: chiflidos y fin de la velada.

LAS PELOTAS vive un momento único en su carrera y lo demuestra recital tras recital, íntimo como en esta ocasión o masivo como en algún festival. La banda suena mejor que nunca, y los viejos temas también. Los fueron a buscar al cajón y les hicieron chapa y pintura.
Luego de transitar el “misticismo” de años atrás, hoy disfrutan de una inmensa popularidad y la llevan con mucha, pero mucha, prestancia.

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