RESEÑAS

Camino a la fama

Por  | 

Viernes 23 de julio

Salí justo de casa cuando comenzaba a llover. La parada no estaba lejos, pero preferí correr a cantar bajo la lluvia. Por suerte el colectivo pasó rápido y estaba casi vacío. En el fondo un grupito de adolescentes hablaba a los gritos. Uno de los pibes narraba la experiencia de su viaje a Bariloche y sus reiteradas borracheras. Ellas escuchaban atentas y reían a cada acotación que hacía otro de los pibes. Sin exagerar, parecían extraídos de Frecuencia 04. Como era de esperar, bajaron en Obras.

En la puerta del estadio, fui a buscar la respectiva acreditación que, oh sorpresa, no estaba. Ni para mí ni para el fotógrafo. Y para colmo no vendían más campos. ¿Y ahora? Después de mojarme un rato, me dejaron pasar. Eso si, al fotógrafo no (perdón Máximo). Después me contaría que esa noche lo invitaron a Ameri-k y estuvo con dos… Bueno, que se los cuente él.

Ya adentro, y después de un encuentro sancamaleónico, me dispuse a chequear la lista de temas que me habían dado. Empezarían con “Gratis”(!) y después ”Pendejo”. La tercera era “Viva Satana!”, muy buen tema. Me hizo acordar la era “Dopádromo” y los scrachin´de Dj PEGGYN. Otro “iluminado” que se bajó del carro antes del éxito.

Se veían grandes aciertos, como pegar el sandrísimo “Irresposables” y “Los calientes”, dos “hitazos” que el público iba a recibir con devoción. También harían algunos temas que hace rato no oía, como “El shopping” o “El Ringo”. Pero muchos, demasiados, temas de sus dos últimos trabajo (todo “Infame”, salvo por “Fan de Scorpion”).

Se notaba que ya no eran más “la pelota” ni unos “chicos sobre el pasto”. ¿Y dónde habrá quedado el lugar metalizado? Recordé, entonces, una nota que leí hace mucho en el Sí en la que declaraban ser los “villeros del rock”. Pareciera que ahora el “pibe cantina” ya no usa su gorra ni zapatillas desatadas.

Siguiendo con el show, para el final tenían preparada una descarga de rock´n roll, con una seguidilla más que interesante: “Montañas de agua”, “El adversario”, “Demonomanía”, “Soy rock” y “Once”. Y después dos bises: “Mareo” y “Estertor” (que luego serían tres, con “Camarín”).

Eran casi las 10 y el show de BABASÓNICOS estaba por comenzar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *