RESEÑAS

PAMPA YAKUZA: La variedad marca la diferencia

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Como en un sábado cualquiera, la noche empezó con cerveza, barrio y amigos, escuchando buena música. De fondo: la sensualidad de MIMI MAURA; el lugar: El Culebrón Timbal, un modesto y familiar centro cultural en pleno corazón de Floresta, a pocas cuadras de donde laten los colores de All Boys.

Como siempre están ellos: los incondicionales, esos que los vieron nacer allá por el año 98 y soportaron sus idas y vueltas, separaciones, desencuentros y un ramo de noches cargadas de ilusión arriba de escenarios perdidos en el under porteño. Hoy siguen ahí: aguantando a PAMPA YAKUZA, esta banda de Liniers, emparentada con el reggae de AZTECAS TUPRO (con quienes comparten salas de ensayo e integrantes) y el ska de ANDANDO DESCALZO.

Fueron testigos de su crecimiento, logrado a base de trabajo, empeño y un puñado de sueños, que estarán por cumplirse a fines a de agosto cuando vea la luz su primer trabajo discográfico: Carnaval para tu desconsuelo.

Simple y accesible, el cantante HERNAN SARAVIA, explica a un grupo de muchachitas fieles el porqué del nombre del grupo: mezcla de lo propio y lo extranjero. Lo autóctono, reflejado en “PAMPA” y lo global representado en “YAKUZA”, nombre de la mafia japonesa que compró las tierras pampeanas a nuestras mafias locales. Saciada la inquietud, su figura se esfumó hacia el backstage.

La diminuta sala se colmó en pocos minutos y el show arrancó con Donde amarrara, una canción en la que soplan vientos de cambio, y se plantea la incógnita: ¿a donde ira a parar la historia? Hacia La Monarquía del consumo fue la respuesta tentativa de su segunda canción.

Palmas al mejor estilo BERSUIT dieron comienzo a Casi sin tiempo. A esta altura, ya asomaba una claridad cierta: la totalidad de la banda formada por siete salientes músicos, y uno de yapa esta vez: HORACIO ANTELO, tecladista de AZTECAS TUPRO, como invitado especial. Y dentro de estos siete hay dos que son compartidos con su hermano Aztecas: el bajista RICARDO JAHNI y el baterista ARIEL VIALE.
Lo distinto: la fuerza de los vientos con SEBASTIAN CASTILLO en el saxo tenor y SALVADOR RODOFILI en saxo alto y coros.

La tristeza de vivir “al margen” y excluido contrasta con el festivo ska de El Vago. El espectacular reggae de Hagamos uno logró que su estribillo pegadizo esté en boca de todos “Ven hagamos uno de estas dos mitades…”.

Y la sala era una. Bailaban las chicas, pogueaban los más fanáticos, cantaban padres y tíos, todos envueltos en el mismo manto de alegría que Pampa supo desplegar durante todo el show. Y así fueron pasando uno a uno los catorce temas que tocaron, recorriendo una variedad de estilos que parten desde el reggae para pasear por el ska, y llegar hasta el rock, dando una pequeña vuelta por el carnavalito. Casi como la paleta más completa del mejor pintor, como caramelos surtidos para todos los gustos, justo para que nadie se quede afuera. Imposible sentirse incomprendido.

Mentira para los que creen que nada está perdido. Una balada testimonial e íntima para los más románticos, en donde la voz de HERNAN SARAVIA pudo hacer brillar sus dotes. Sur el norte te domina para los nostálgicos del “Sur, paredón y después”. El norte también existe: para demostrarlo están los carnavalitos. El guitarrista LUCIANO KATZ, peló el charango despertando el delirio de la gente, que empezó a entonar un “que te anda pasando oeo…”. Tuvieron que masticarse el amague, mientras LUCHO gambeteaba las notas de Brillante sol.

Tras una breve parada técnica, el motor volvió a encenderse con un Candombe.
“Vení a hacer un poco de ruido, Gus”, le pidió el cantante a GUSTAVO VITALE (percusión). Ecos y retardos salieron del tambor que descendió del escenario y se metió entre las filas del público, quienes lo acorralaron murgueando a su alrededor como en un ritual indígena honrando a su dios. Así paso la murga de Mundos Matungos.

Rock and roll y fútbol para lograr una especie de simbiosis con “la monada”, unidos por un solo sentimiento. Y así, de la mano de Dios, gritaron gol con : un pasional rock homenaje el ídolo popular.

Después vino una seguidilla de canciones, una mejor que otra. Tuvo su turno el fútbol, la birra y el Diego, faltaba el odio a la “maldita policía”, para pintar al típico pibe de barrio. Así sonó Puede Ser, un potente ska mezclado con unos acordes combativos de rock, que contagia fuerzas, despierta las almas dormidas e insta a que el pueblo se levante.

Directo desde Córdoba, la sombra de RODRIGO apoderándose del cuerpo de esta banda hace que se muevan al ritmo del cuarteto en Buena Suerte. Logrado rescate de la típica formula del orgullo machista: chica deja a chico, chico orgulloso se supera: “si te he visto no me importa, soy más feliz sin vos”. Y para que ellas se sientan identificadas cuando esperan al lado del teléfono que no suena, la letra dice: “Buena suerte, no pienso llamarte, mi orgullo es tan grande…”.

LUCHO deja de lado los aplaudidos acordes de su guitarra eléctrica, y otra vez vuelve a fundirse en las raíces de un sonido más lejano en el tiempo y en el espacio: saca su charango y ahora sí, se viene el estallido. Explota el “que te anda pasando” y se eleva en el aire. La canción más esperada de la noche aterriza desde el norte argentino, dando lugar a un viaje deslumbrante con el carnavalito que lleva el nombre de la leyenda que visten algunos en sus remeras: Carnaval para tu desconsuelo. Los instrumentos uno a uno van silenciándose, el último que apaga la luz es el charango inquieto.

Es tiempo de despedida, es hora de las palabras del adiós, que no pronunciarán “hola” por un largo tiempo, hasta que culmine el encierro en el que van a sumergirse para grabar su álbum debut.

No hace falta tener una bola de cristal para pronosticar que les espera un futuro exitoso. Porque cuando una banda es capaz de llegar a la gente, y contagiar tanta energía es difícil que no guste. Y más aún, si se propone abarcar una amplia franja de estilos, creando a su vez uno bien propio, el de Pampa: ese que incluya a todos en la misma fiesta. Habrá que esperar, pero valdrá la pena. Mientras tanto, los oídos ansiosos que quieran calentarse un poco en este invierno, podrán zarpar en su barco, navegando por las aguas de su pagina www.pampayakuza.com.ar

2 Comments

  1. obras

    1 enero, 2001 en 00:00

    Excelente nota!

  2. obras

    1 enero, 2001 en 00:00

    Excelente nota!

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