RESEÑAS

En las calles de Liniers

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El recital tuvo lugar en Hangar (Rivadavia 11.000, Liniers) el primer jueves de julio. Con algunos problemas de sonido hasta el quinto tema (que le costaron al sonidista varios insultos y amenazas de parte de RICARDO IORIO), pero con la polenta que los caracteriza, ALMAFUERTE dio dos horas de inolvidable, y también accidentado, recital.

Las bandas destinadas a romper el hielo esa noche fueron SAURON, que recibió una muy buena respuesta de parte del público, y la nueva banda de LARRY ZABALA (ex NEPAL) que tuvo que lidiar también con algunos inconvenientes con el sonido.

A las 24 el peso pesado de la noche irrumpió con todo, pero no duró demasiado. A los diez minutos el show se detuvo tras haberse roto parte del vallado del escenario por la presión de la gente. Una vez reparado, RICARDO IORIO (ex HERMÉTICA y V8), el nuevo baterista BIN VALENCIA y CLAUDIO MARCIELLO (quien sigue demostrando ser un excelente y virtuoso guitarrista) desplegaron un repertorio dividido en dos actos que dejó bien satisfechos a sus fans. Entre ellos pudo verse a un eufórico Maximiliano del programa El Bar disperso con el resto de la gente.

Un repertorio con insultos incluidos

“A vos amigo”, “Si me estás buscando”, “Hoy es”, “Homenaje”, “El visitante”, “Convide rutero”, “Al pájaro” y el cover de la banda uruguaya “Sirva otra vuelta pulpero” incluido en el último disco, fueron algunos de los nombres que se escucharon a lo largo de la noche. Entre tema y tema IORIO no perdió oportunidad de repartir insultos y cargadas a GUSTAVO CERATI, ELIZABETH VERNACI, a “revistas especializadas de rock” y a la cumbia villera.

Cuando llegó la hora de tocar “Cumpliendo mi destino”, el tema que reabrió la polémica de un IORIO antisemita y ligado al nacionalismo fascista, el cantante dijo que reivindicaba a Seineldin (ex coronel carapintada) por “su patriótico desempeño en la guerra de Malvinas”. No más de cuatro aplausos fueron tapados rápidamente por unos cuantos chiflidos e insultos hasta que IORIO se excusó diciendo que el público no tenía por qué pensar lo que él pensaba, que él sólo expresaba lo que sentía.

Haciendo a un lado esta oscura faceta llena de contradicciones con su pasado (que tal vez tenga mucho que ver con adicciones), hubo algunas sorpresitas para alegrar la noche. Dos manos gigantes que irrumpieron a los costados del escenario apenas empezado el segundo acto del show y, para cerrar el recital, con el clásico tema de HERMÉTICA “Tu eres su seguridad” sonando a todo trapo, un muñeco gigante (una suerte de Eddie de IRON MAIDEN) agitándose tras los músicos.

Diego Gabriel Bianchi.

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