Realizar un
balance anual sobre un tema general siempre resulta ser una tarea estresante e
implica un esfuerzo y una concentración muy importante. Por lo general, uno
nunca llega a estar conforme con el resultado final, o porque no fue justo con
algún sector o porque no resaltó las cualidades de tal otro. Si desarrolláramos
esta idea con respecto al rock nacional durante 2008, estaríamos inmersos en
esta conflictiva situación.
Es por eso que
resolvimos centrarnos exclusivamente en tres géneros muy característicos:
heavy, punk y reggae. Justamente, desde hace algunos años en el festival más
federal de todos -el Cosquín Rock- hay un escenario en
particular para cada uno de estos estilos. A lo largo de tres informes
examinaremos como anduvieron cada uno de ellos en cuanto a ediciones
discográficas y convocatoria a shows.
Los abanderados
Desde su
surgimiento, a principios de la década del ’80, el heavy metal en la Argentina
siempre tuvo que ir sorteando obstáculos que le impidieron asentarse como un
género exitoso. Más allá de algunos picos de popularidad, el movimiento se
aferró a sus convicciones y luchó ante las adversidades que constantemente le
fueron apareciendo. Este 2008 no distó de las características que marcaron al
estilo durante estas tres décadas.
Sin ningún lugar
a dudas, las dos bandas más representativas y convocantes de la escena son Rata Blanca y Almafuerte.
Las duplas que conforman Walter
Giardino-Adrián Barilari y Ricardo
Iorio-Claudio Marciello se complementan de tal manera y son tan
trascendentes que atraen público por sí solos. Más allá de formar parte de un
mismo género, cuentan con una propuesta diferente que los coloca en dos
extremos opuestos. Los fanáticos aprovechan estas vicisitudes para enfrentarse
con la otra tribu.
Rata Blanca, desde su regreso discográfico en 2002 con“El camino fuego”, encontró un
sonido que continuó en “La llave la
puerta secreta” -2005- y el reciente “El
reino olvidado”. Ahora predomina el hard rock, aunque sin olvidarse de su
heavy clásico y de sus clásicas baladas.
En cambio, Almafuerte tuvo un año intenso a nivel
conciertos, no así en cuanto a disco nuevo, ya que se mantuvieron en silencio.
Su carismático líder, Ricardo Iorio,
aprovechó este período para editar su debut como solista, “Ayer deseo, hoy realidad”, en donde homenajea a las canciones
nacionales que lo marcaron cuando era joven. Las versiones mantienen el sonido
que impera en Almafuerte.
Los escoltas
Horcas, O’Connor, Logos y Tren Loco son cuatro agrupaciones con una vasta trayectoria, que
editaron nuevos discos durante el año que pasó. A excepción de la banda de Alberto Zamarbide, el resto lanzó
discos de canciones nuevas. Es decir, Logosre grabó viejas melodías con su audio actual junto a cinco versiones de V8, “En través de los tiempos”. No hay
que olvidarse de la edición el DVD, que grabaron durante el show del Estadio
Obras en diciembre de 2007.
Horcas, con “Reviviendo huestes”, recuperó la línea que había perdido con“Asesino”; Tren Loco, con “Venas de
acero”, parece eternizarse
con su audio característico; O’ Connor, con “Naturaleza muerta”, se destacó
nuevamente por su propuesta novedosa, que lo aleja definitivamente del
denominado heavy argentino.
Cristian Bertoncelli, un cantante tan querido como
controvertido, regresó en agosto de 2007 con Imperio, el grupo que puso al power metal en los primeros planos.
Tras unos cuantos años de ausencia, la vuelta tomó forma con la grabación de un
CD-DVD en directo en el Teatro. El estilo que en su momento impusieron hoy está
bastante trillado, por lo cual no tienen ni el prestigio ni la repercusión de
aquellos tiempos. Sin embargo, los adolescentes que no tuvieron la suerte de
verlos en aquella época, sí los valoran y los endiosan como tiempo atrás. Vale
aclarar que esto no significa que Cristian haya dejado Renacer, la agrupación
que formó tras disolución de ésta.
Humanimal es otro grupo que pegó la vuelta tras
cinco años. Con Juan Soto y Pablo Soler como estandartes, reeditaron
su único disco, “El camino de los
sabios”, de 2002, con bonus track.
La separación
Uno de las
separaciones que sorprendió fue la de Lorihen,
ya que después de haber editado un muy buen disco, “Bajo la cruz” en 2007, no se esperaba tal deceso. Con su nuevo
cantante, Lucas Gerardo, y tras
grabar un DVD en vivo en el Teatro Roxy en noviembre de 2007, el futuro del
grupo parecía auspicioso; sin embargo, el agotamiento físico y mental produjo
que se tomaran un impasse (su guitarrista y compositor Emiliano Obregón, el principal poseedor de esta idea). Uno lástima
realmente, pues Lorihen era uno de
los grupos que podría haber alcanzado un status aún mayor, pero el cansancio
les pudo más.
Su ex vocalista, Javier Barrozo editó junto a su
nueva banda, Magnos, su debut, “Gritos”. Éste está más orientado al power metal de los comienzos
de Lorihen que al hard rock de su
última época. Escuchando el disco nos damos cuenta de él porque de su salida.
Otro de los
grandes cantantes de la escena es Diego
Valdez. Tras las muy buenas críticas que recibió con el segundo CD de Eidyllion,
el 2008 le llegó con muchas propuestas. Y participó, nada mas ni nada menos, que de tres discos en un año, con tres
agrupaciones diferentes: Helker, Skiltron y Azeroth. Sin embargo, con Azeroth sus voces las había grabado allá por 2003, pero por diferente problemas recién
vio la luz ahora. Tampoco debemos dejar de lado “Conquista”, el cuarto disco de Patán, que muestra sus riffs clásicos pero sin el gancho de su
antecesor.
Nativo, con diez años de historia, y D-Mente, con apenas dos años y medio, está formado por músicos que
en su pasado integraron bandas metaleras, y que hoy en día, están alejados de
dicho movimiento. Un rock melódico y furioso caracteriza a ambas agrupaciones. Gustavo Rowek y Sergio Berdichevsky, ex Rata
Blanca, lanzaron su cuarta placa “Y
qué” con Nativo; en cambio, Andrés Giménez, ex A.N.I.M.A.L., va por su segunda con “Valiente al combatir”.
Lo extremo
Si nos inmiscuimos
por dentro de las vertientes extremas nos daremos cuenta que todo es aún más
difícil. A una vieja banda trash como Lethal le esta costando mucho volver a imponerse. Mastifal, Avernal o Serpentor, por nombrar algunas de las más recomendables y conocidas
de los últimos tiempos, no les está resultando fácil mantenerse. De estos
grupos, solo Mastifal se mantuvo
presente en el público con su primer CD-DVD, llamado “Vehemente”.
Dar Sangre, con “Un
corazón por cada ciudad”, y Warbreed, con “History Undone”, se dieron a conocer en sociedad con
muy buenos discos debut. Cada uno, con su propuesta disímil, se destacó y logró
una buena repercusión. Con más años de experiencia, tanto Bloodparade como Vampiria renovaron su discografía con sendos nuevos álbumes. Plan 4, en cambio, editó un nuevo EP, “Extrachos Vol. 1”, con covers y temas en vivo. Esto les sirve para
mantener a sus fans con expectativas para lo que viene.
Tras un 2007 olvidable, en donde las bandas
nacionales editaron pocos discos, en 2008 la producción mejoró notablemente. A
pesar de las dificultades que existen en la industria musical se pudieron
lanzar una buena cantidad de álbumes. A su vez, los grupos locales también
tuvieron que sufrir ante la gran cantidad de visitas internacionales, lo cual les
produjo una merma de público en sus conciertos. Sólo los consagrados pudieron
mantener su convocatoria. Esperemos que en el año que comienza, las
agrupaciones nuevas puedan tener más oportunidades, siempre y cuando el público
les dé esa posibilidad.